La maldad de la banalidad (II)

El reto está en identificar el patrón de comportamiento de un líder autoritario

Verónica Ortiz / Ventana política / Heraldo de México
Verónica Ortiz / Ventana política / Heraldo de México

En mi anterior colaboración, hablaba de los 7 pasos que convierten una democracia en dictadura, descritos en el libro de la escritora y analista turca Ece Temelkuran (How to lose a country, 4th Estate).

Testigo personal de la transformación de Erdogan de líder populista en dictador, la autora identifica y alerta sobre un patrón de comportamiento que se repite en otras latitudes.

Apuntamos los cuatro primeros:

1. Crear un movimiento; 2. Un lenguaje simplificado, carente de racionalidad; 3. La inmoralidad como norma tolerada, y 4. El desmantelamiento de mecanismos políticos y judiciales. Aquí los últimos tres. 5. Diseñar un modelo de ciudadano.

En Turquía la secularización retrocedió hacia la subordinación al Islam bajo la tutela del líder Erdogan. Pero, el cambio más profundo fue dotar de una causa a la sociedad individualista. Crear una historia y sus villanos: las élites, los extranjeros, los traidores, etc.

Llenar el enorme vacío moral de la sociedad globalizada. En la generación del internet y la comunicación global, la promoción de una sociedad menos politizada irónicamente se convirtió en terreno fértil para adoptar causas. Resultó que no fue suficiente conectar a la gente para crear empatía entre unos y otros. Así que, al grito de nadie se ha preocupado por ustedes, quienes tenían verdaderos intereses llenaron el hueco manipulando a las masas olvidadas con un discurso xenofóbico y hostil, convirtiendo a sus seguidores en militantes del encono.

6. Reír ante el horror. En tiempos de crisis, cuando queremos aparentar serenidad, la risa se vuelve necesaria para sacar fuerzas. Hasta que el optimismo se extingue y el sarcasmo se vuelve fatalismo ante la realidad. Porque una cosa es sufrir alguna atrocidad, otra es padecer la opresión disfrazada de verdadera democracia, de voluntad popular, el abuso del poder político para hacer lo contrario de lo que se pregona.

La primera etapa es usar el humorismo político como acto de resistencia. Cuando el daño sigue, provoca una catarsis que intenta mantener la salud mental. Pero esa reacción instintiva llega después de mucho sufrimiento, desesperanza y tiempo perdido.

7. Construir su propio país. Esta generación está enfrentando lo que esperamos sea la última crisis del neoliberalismo, que ha provocado la transformación de sistemas democráticos en territorios gobernados al estilo de El Padrino, donde Corleones fuertes y rudos prometen protección a cambio de lealtad.

Y los votantes que los eligen no son tontos o malos. Son gente normal que, en ciertas circunstancias, termina buscando cobijo bajo una figura autoritaria. El reto es identificar dichas circunstancias, o el patrón de comportamiento del líder, y actuar antes de que, como la autora, tenga que dejar su país.

El libro de Temelkuran es un texto intenso, provocador. La versión en español saldrá publicada en noviembre. Será, sin duda, lectura obligada que espero mueva a los lectores mexicanos a la reflexión.

POR VERÓNICA ORTIZ

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@VERONICAORTIZO

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