La lucha y sus retos (primera parte)

Esta disciplina se ha enfrentado a retos en cada una de las etapas por las que ha pasado, y aún ahora, tras 85 años persiste superándose a sí misma

Buddy Greco / Estilo Greco / El Heraldo de México

La lucha libre en México tiene su origen en 1863 durante la intervención francesa. Sin embargo, se considera el año de 1933, la fecha en la que se instaló oficialmente este deporte espectáculo en el país.

Desde entonces, esta disciplina se ha enfrentado a retos en cada una de las etapas por las que ha pasado, y aún ahora, tras 85 años persiste superándose a sí misma.

En la época de la intervención, fue un espectáculo que entretuvo principalmente a la milicia francesa y alguno que otro aliado. Esto significó su primer reto, que los nacionales no fueran tan sólo espectadores, sino que empezaran a formar parte de él. En este caso los historiadores señalan como al primer luchador mexicano a Enrique Ugartechea.

Ya en la época moderna estos personajes se vieron en serias dificultades ya que la lucha empezó a permear en todo el país con un gran problema: las carteleras seguían siendo dominadas por luchadores de origen extranjero. La situación se equilibró en 1933 cuando don Salvador Lutteroth González, padre de la lucha libre nacional, fundó una empresa que sigue viva hasta nuestros días y se enfrenta a más retos. Esta organización, sin duda alguna, fue un parteaguas pues de aquí surgieron muchos luchadores mexicanos. Gladiadores que a su vez retaron a la lucha libre buscando nuevos aires con lo que se generaron otras empresas y organizaciones entre las cuales destacan las luchas que se presentaban en Televicentro mismas que junto con la tecnología representaron un nuevo reto para el deporte, mismo que desencadenó en que masas enteras disfrutarán de éste y cuando todo parecía que marchaba bien llegó la prohibición.

 

Por Buddy Greco

@buddytelevision

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