La lucha y sus retos (3ª parte)

Falta espacio en esta participación para reconocer y validar el esfuerzo, tenacidad y pasión de todas y cada una de las gladiadoras

Buddy Greco / Estilo Greco / El Heraldo de México

Cabe destacar que esta disciplina es una de las más incluyentes, ya que dentro de sus filas se encuentran diferentes divisiones o categorías, pese a esto, la historia de la lucha cuenta con una etapa oscura, ya que por órdenes salidas de un escritorio por parte de Ernesto P. Uruchurtu, regente de la Ciudad de México, de 1952 a 1966, el pancracio vivió la prohibición de que en la capital del país participaran mujeres en funciones, con lo que se marginó a la lucha libre femenil hasta el año de 1986.

No obstante, la absurda y discriminatoria prohibición, la lucha salió avante, pues quienes pretendieron eliminar a las damas de la capital les extendieron alas para así llegar a toda la República y otras partes del mundo. Falta espacio en esta participación para reconocer y validar el esfuerzo, tenacidad y pasión de todas y cada una de las gladiadoras, quienes les demostraron a los sujetos con pantalón que cuando las mujeres encuentran su pasión, no hay ley o poder humano que las mancille.

Sin duda, la evolución de la sociedad mexicana y el trabajo de estas guerreras abolió el veto que, cabe resaltar, generó que la afición esperara la llegada de las amazonas del ring.

Grandes personajes como Toña La Tapatía, Chabela Romero, entre otros nombres, quedaron con letras de oro en la memoria de los aficionados y los medios de comunicación, los cuales ayudaron a la penetración del deporte a las grandes masas.

No obstante, estos se convertirían en la década de los 90 en un nuevo reto, la saturación de la lucha libre en la TV abierta.

 

Por BUDDY GRECO

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