La lucha por el sueldo

Promover la disminución de remuneraciones de los ministros de la SCJN será una tarea compleja

Jesús Martín Mendoza  / Ojos que sí ven  / Heraldo de México
Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Heraldo de México

En México todos perseguimos la chuleta. Muy pocos la alcanzan y otros la persiguen toda la vida.

Con humor, el pueblo mexicano describe sus enormes esfuerzos que, por generaciones, hemos hecho para llevar a casa el pan para nuestras familias.

Andrés Manuel López Obrador, consciente de esa realidad y en la idea de promover un reparto más equilibrado de la riqueza, le entró a un reto que, ahora que es Presidente, ya se dio cuenta que es muy difícil de corregir, al menos en sus seis años de gobierno. El recortar los altos sueldos de funcionarios públicos, en especial el de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha resultado en una tarea compleja que le puede significar un alto desgaste al Presidente de la República.

Su idea de que nadie gane más de 108 mil pesos, que es el sueldo del Presidente, a través de la suspendida Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, será una lucha que marque para bien o para mal toda su administración. El ministro Alberto Pérez Dayán suspendió la ley con el argumento de que la propia Constitución obliga a todas las autoridades a promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos y la Ley de Salarios Máximos, como también es conocida, pues podría violentar de manera irreversible los derechos humanos.

Es decir, en el planteamiento del ministro Pérez Dayán es un derecho humano fundamental el percibir un salario sea cual sea su monto. La suspensión envía la ley a la congeladora para su revisión y, en estricto sentido, todos los funcionarios públicos podrán cobrar lo que cobran hoy y aún más. La decisión provocó la ira, tanto del Presidente, como el de sus más allegados en el Poder Legislativo, ya que esto le ha significado el peor revés a tan solo una semana de trabajo.

López Obrador se dijo respetuoso del Poder Judicial, que no se confrontará ni se peleará; celebró el diferendo entre poderes porque, dijo, antes esto no existía. Sin embrago, quienes hacen el trabajo sucio de confrontación son Martí Batres, líder del Senado, y Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, quienes interpusieron un recurso de reclamación a la decisión del ministro Pérez Dayán.

En el documento se argumenta que al suspender la ley se afecta el orden público y la economía nacional, por lo que pidieron al ministro presidente Luis María Aguilar que el asunto sea turnado a un ministro diferente y sea analizado en el pleno.

Una confrontación por lo sueldazos de los de arriba, mientras los de abajo, que ganan unos cuantos salarios mínimos, seguimos persiguiendo la chuleta que cada vez corre más rápido.

Corazón que sí siente: Se apaga El Sol. Luis Miguel ofreció uno de sus peores conciertos en su larga historia en el Auditorio Nacional. Tarde, cansado, visiblemente intoxicado, Gallego Basteri escuchó los abucheos de un público defraudado. Es una lástima.

 

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