La irresponsable raja política tras un atentado

Luego del ataque contra el edil de Valle de Chalco, se atribuye al morenista Maurilio Hernández una expresión desafortunada

Hugo Corzo / Cruz y grama / Heraldo de México
Hugo Corzo / Cruz y grama / Heraldo de México

Condenar un atentado como el que sufrió el alcalde de Valle de Chalco es una cosa. Tratar de ponerlo como mártir y ensalzar el trabajo del partido al que pertenece ese edil, Morena, al señalar que su voluntad transformadora lo llevó a esta deleznable expresión violenta es, por decir lo menos, anticipado e irresponsable.

Luego del atentado contra Francisco Tenorio Contreras, presidente municipal de esa comarca en el oriente de la entidad, quien hasta anoche se debatía aún entre la vida y la muerte, muchas condenas se han escuchado. Pero junto con éstas, también se han oído algunas hipótesis, una de ellas, desafortunada.

De acuerdo con expresiones públicas recogidas por la prensa local, se atribuye al presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados mexiquense, el morenista Maurilio Hernández, una expresión en la que ensalza la valía y valentía del proyecto transformador que encarnan en su partido.

Se le cita textualmente así: No es cosa menor, no es un número más a la lista de las víctimas colaterales que se vive en el país y el Estado; es un caso emblemático que nos señala, de manera puntual, lo cerca que están los reaccionarios a los cambios.

Y más: el propósito de querernos secuestrar anímicamente, para inmovilizarlos lo habremos de combatir.

Nadie puede saber a estas alturas los motivos del atentado. Las autoridades están deslindando responsabilidades y metiendo las manos en el asunto, como es su obligación. Pero más aún, nadie debería estar, a estas alturas, pensando en eso, antes de hacer votos por la salud y recuperación del edil.

Ojalá que sea una declaración a la que le faltó contexto. Seguramente será aclarado, ante quienes reprodujeron esa hipótesis atribuida al legislador.

INSTITUCIONALIZAR AL DIABLO

Morena, antes de Morena, mandaba al diablo las instituciones, por querer entrometerse en los asuntos internos de los partidos y de la presunta voluntad popular en los comicios.

Morena, después de Morena, paso del enviar al diablo las instituciones a institucionalizar al Diablo mismo: no sólo ha dejado que el Tribunal Electoral federal le dicte (y anule) sus procesos electivos internos; le ha pedido –en voz de su lideresa actual– que lo haga.

¿Qué dirá el presidente Andrés Manuel López Obrador de que sus cachorros no sepan ponerse de acuerdo para lavar la ropa sucia en casa, y pidan que se meta el diablo institucionalizado, en sus asuntos internos?

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CLAVES

Un gobierno, actuando en complicidad –por obra u omisión– en la conformación de un monopolio mafioso como el Movimiento Nacional de Taxistas, debería repensar su papel y obligación democrática, más allá de conservar cotos y cuotas para su grey.

POR HUGO CORZO
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@HUGO_CORZO



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