La incertidumbre

La falta de certeza condiciona las decisiones de los actores económicos, grandes y pequeños

Jorge_Andrés_Castañeda
Jorge Andrés Castañeda / Analista / Heraldo de México

El viernes pasado nos enterábamos de que nos habíamos salvado. El equipo negociador, liderado por Marcelo Ebrard, había logrado lo imposible, no habría aranceles porque habían llegado a un acuerdo con Estados Unidos. Pero conforme fueron pasando las horas y los días, nos enteramos primero que en 90 días se revisarían los resultados, y después fueron 45 días; la amenaza de los aranceles será un riesgo permanente por lo menos hasta las elecciones de 2020 en Estados Unidos.

Previo a este acuerdo se repitieron hasta el cansancio los efectos devastadores que tendrían los aranceles sobre la economía: pérdidas de un millón de empleos, caída del Producto Interno Bruto y aumento de impuestos.

Pero el verdadero peligro de la amenaza arancelaria fue abonar al ambiente de incertidumbre económica que ya existe en México. El daño está hecho, hoy la única certeza es que esta dinámica va a seguir.

El ambiente de incertidumbre económico no viene de la amenaza de aranceles de Trump, lo venimos arrastrando desde hace tiempo. Es el resultado de decisiones como la cancelación del NAIM y la obsesión con megaproyectos como Dos Bocas o el Tren Maya que no hacen sentido económico. Y esta incertidumbre no se limita al gran capital.

La viven miles de funcionarios públicos que no saben si mañana tendrán empleo o si serán parte del próximo recorte para salvar a Petróleos Mexicanos, los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social que no saben si serán atendidos, los artistas e investigadores que no saben si seguirán recibiendo apoyos, sólo por mencionar unos ejemplos.

La desaceleración económica del primer trimestre del año es consecuencia de esta incertidumbre.

La falta de certeza condiciona las decisiones de todos los actores económicos, grandes y pequeños, y se traduce en menos inversión, nacional y extranjera, y consumo.

Se puede ver en cada publicación del Inegi: en marzo bajó tanto la inversión fija bruta (-5.9%) como el consumo privado en el mercado interno (-0.8%). Quizás bajo otras condiciones económicas internas la posición negociadora de la delegación mexicana hubiese sido más fuerte y no estaríamos militarizando la frontera sur o alistándonos para recibir a decenas de miles de centroamericanos mientras obtienen respuesta de su proceso de asilo, pero en este contexto, los aranceles eran un costo que el gobierno no podía pagar.

Una de las principales labores del Estado, más allá de sus funciones básicas, es crear un ambiente de certidumbre y estabilidad.

Éstas son condiciones indispensables para el crecimiento económico y bienestar de la población.

El acuerdo alcanzado con Estados Unidos no disipa la incertidumbre, en 45 días volveremos a estar en esta situación y así nos vamos a seguir hasta noviembre de 2020.

Trump y sus disparates no son culpa del gobierno actual, pero son las cartas con las que le tocó jugar. Es en este contexto que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene que tratar de crear certidumbre, no en un mundo idílico.

El gobierno de Enrique Peña Nieto daba certeza sobre su corrupción e incompetencia. ¿Qué tipo de certeza podemos esperar los próximos 5 años?

JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA

COLABORADOR

@JORGEACAST

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