La impuntualidad: cuestión de imagen

En México, el llegar tarde a cualquier cita o evento es visto como algo normal. Sin embargo, es un mal hábito que puede corregirse

La impuntualidad: cuestión de imagen

Si constantemente eres impuntual, constantemente eres grosero. Así de sencillo. Esto es un hecho.

El llegar tarde da una imagen negativa de ti a los demás, denota que no eres de confiar, que eres egoísta, que no tienes consideración ni respeto por las otras personas ni por los acuerdos que haces, que eres desorganizado y que crees que eres el centro del universo (¡ouch!).

Ser impuntual es como robar, ya que le robas lo más preciado al otro: el tiempo.

La impuntualidad tiene que ver con el poder, es querer enseñarle al otro que tú eres más importante, que a ti te tienen que esperar y nada empieza hasta que tú llegas. Es de jefes (en realidad, todo lo contrario).

Ahora bien, la puntualidad es culturalmente aprendida. En México sabemos que, si a una fiesta te invitan a una hora, por lo menos llegas media hora tarde; y en comidas, 15 minutos tarde es normal.

Ser puntual tiene muchos beneficios para tu imagen. Enseña que eres una persona humilde que aprecia y valora el tiempo de los demás, denota que eres respetuoso, eficiente, confiable y organizado.

No obstante, los puntuales somos una pequeña minoría e, increíblemente, el serlo es hasta mal visto.

Obviamente, pueden surgir imprevistos en nuestras vidas que te hacen llegar tarde, como accidentes, enfermedades y desastres naturales; pero la mayoría de veces, con un poco de planeación, puedes controlar bastante otros elementos con los que convivimos a diario en esta ciudad, como el tráfico.

Si tú quieres, puedes diseñar estrategias para lograr ser puntual, es cuestión de quererlo. Por ejemplo: revisar en Waze el tiempo estimado antes de salir a una cita para saber, más o menos, cuanto tardarás y sumarle 15 minutos a lo que necesites hacer, para tener tiempo por si surge una llamada o algún imprevisto; no hacer citas muy pegadas, para tener tiempo entre una y otra. Y también saber decir NO, porque, a veces, es mejor aclarar que no vas a poder llegar a alguna cita, que hacerlo tardísimo, o no llegar.

También recuerda que existen teléfonos y puedes llamar para avisar en el momento que te des cuenta que vas a llegar tarde, para que las personas no se apuren y puedan hacer algo en vez de estar esperando.

Debes tomar en cuenta que, tal vez, el otro hizo toda una estrategia de planeación para llegar puntual contigo, lo que demuestra su interés por verte y la falta del tuyo.

Si piensas en ti como un producto al que debes posicionar en el mercado como el mejor, más exitoso, eficiente y confiable, debes saber que, al ser impuntual, lo estas devaluando. Tú eres tu propio branding, lo que dices, cómo lo dices, tu comportamiento y tu indumentaria son parte de tu imagen. Es importante plantearte qué imagen quieres tener, qué quieres comunicar con ella, y construirla de acuerdo a ello.

CITA
Si piensas en ti como un producto, debes saber que, al ser impuntual, lo estás devaluando.

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