La Guerra contra el Coronavirus

En una situación de crisis la constante es que la información se actualiza o cambia. Eso no debe ser freno para actuar

Columna Revolución 5.0 / Disruptive Labs / Heraldo de México

El mayor temor de nuestros padres y abuelos era que se desatara una tercera guerra mundial. Después de la Segunda Guerra Mundial, la amenaza nuclear se consideraba la peor catástrofe para la humanidad, que acabaría con miles, sino es que millones de vidas humanas. Como resultado, los esfuerzos por evitar una catástrofe global se centraron en pasar de una desenfrenada carrera armamentista hacia iniciativas de desarme mundial y vigiliancia internacional para avanzar paulatinamente en este propósito: garantizar la supervivencia humana.

La conciencia colectiva sobre la guerra llegó a la conclusión de que en una hecatombe nuclear no habría posibles vencedores, solo pérdidas irremediables. El avance de la globalización nos abrió los ojos: la guerra no era la única tragedia de la que debíamos cuidarnos. Entrado el siglo XXI, algunos líderes han buscado despertar a la humanidad para prepararse ante nuevos desafíos inesperados. Más de uno de los líderes tecnológicos de la época hicieron reiterados llamados a la humanidad para desarrollar un sistema de salud y bienestar integral con suficiente capacidad para enfrentar una siguiente pandemia.

Hoy el futuro nos ha alcanzado con el COVID-19 y seguimos sin estar listos para un virus altamente infeccioso que, si bien hasta ahora mantiene una letalidad relativamente baja de 2 a 3%, cuenta con la capacidad de superar lo sistemas de salud establecidos en el mundo al ser significativamente más peligrosa para adultos mayores o personas con enfermedades crónicas como la diabetes, condición común en México.

¿Qué podemos hacer ante esta pandemia?, como el mismo Gates apuntaba en 2015 es necesario, además de invertir en médicos y epidemiólogos como si fueran un ejército listo para el combate, aplicar estrategias militares junto con los recursos tecnológicos modernos que tenemos para ganarle al virus, ya que como dice un dicho popular lo que mata no es la bala sino la velocidad, y es ahí donde los teléfonos celulares, mapas satelitales, redes sociales, videoconferencias, videojuegos y otros pueden ser utilizados asertivamente contra la diseminación del virus.

Por ejemplo, en el caso del Coronavirus se ha visto que la detección temprana, la higiene de manos y el distanciamiento social son fundamentales, ya hay videos muy buenos de como lavarse bien las manos, plataformas de videochat dando facilidades para impulsar el trabajo en casa mediante reuniones virtuales e infografías en redes sociales para seguir recomendaciones oficiales.

Pensemos si sería posible distribuir un reactivo como en una estampa de álbum deportivo para que cada quien con la ayuda de su celular se aplicara una prueba y con una foto de la reacción una app le diera un resultado que pudiera subir a la red, créeme que ya hay tecnología para hacerlo.

¿Con qué otras ideas piensas que podemos combatir este virus usando las tecnologías y herramientas 4.0 que tenemos disponibles?

Si quieres conocer más al respecto o hacernos saber tus comentarios, ¡contacta al equipo de Revolución 5.0 al correo contact@disruptivegovlabs.com o nuestras redes @DisruptiveGovLabs, con gusto te leemos!

POR DISRUPTIVE LABS
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