Fausto Barajas: La fuga del Estado de Derecho

En lo que va del sexenio, se ha abandonado a la Policía Federal, no ha crecido en elementos ni tampoco en recursos, las patrullas, los chalecos y los uniformes de los policías son testigos del abandono

Fausto Barajas: La fuga del Estado  de Derecho

La semana pasada fueron ejecutados seis policías municipales en Amozoc, Puebla. El hecho y las imágenes son impactantes. Se presume que una banda dedicada al robo de combustibles de Pemex fue la responsable de esta nueva manifestación de violencia criminal.

Estas ejecuciones se dieron en la zona denominada el Triángulo Rojo, en Puebla y en la que se encuentran los municipios de Tepeaca, Acatzingo, Quecholac y se suman Amozoc, Palmar de Bravo y Acajete. En esta zona el robo de combustibles o huachicol ha dejado de ser una actividad clandestina y se ha convertido en toda una industria.

Y es que en todo el país el huachicol ha crecido de forma exponencial. En 2012, las tomas clandestinas en ductos de Pemex eran mil 635. Para 2017 ya había 10 mil 363, es decir, se multiplicaron 6.4 veces. Este ha sido el sexenio del huachicol. De las 10 mil 363 tomas clandestinas, mil 852 (18 por ciento) se ubicaron en Guanajuato, mil 443 (14 por ciento) en Puebla, mil 100 (11 por ciento) en Tamaulipas, mil 64 (10 po ciento) en Hidalgo, mil 12 (10 por ciento) en Veracruz y 976 (9 por ciento) en el Estado de México. El 72 por ciento se ubicaron en esos seis estados. En la zona del asesinato de los policías de Amozoc, el robo a camiones de carga es frecuente. De los 2 mil 780 robos que se realizan en el país, 90 por ciento se localizan en la zona, mil 398 (50 por ciento) en Puebla y mil 117 (40 por ciento) en Tlaxcala.

También es frecuente el abandono a los policías; cada vez es más común escuchar las condiciones en las que trabaja la Policía Federal en la zona. Por ejemplo, en la entrada de una gasolinera hace unos meses vi, que las llantas traseras de una patrulla no sólo estaban lisas, sino que salían unos alambres, eran las cuerdas de acero de la banda de rodamiento, al preguntarles, los policías me dijeron que no había presupuesto para llantas y que incluso las delanteras las habían comprado con su dinero.

En lo que va del sexenio se ha abandonado a la Policía Federal, no ha crecido en elementos ni tampoco en recursos, las patrullas, los chalecos y los uniformes de los policías son testigos del abandono.

El robo de combustibles representa pérdidas por más de 30 mil millones de pesos al año, por falta de seguridad y aumento de la corrupción. A eso hay que sumar las pérdidas no técnicas de CFE, por el robo de electricidad y suma 7.6 por ciento del total de energía consumida, que en dinero son 30 mil 325 millones de pesos. La zona donde más han crecido los robos de electricidad es en Baja California Sur que entre 2012 y 2017 creció 53 por ciento, donde también los homicidios screcieron mil 500 por ciento en cinco años, al pasar de 35 a 560 al año.

La fuga del estado de derecho sólo en energía y combustibles beneficia a la delincuencia con 60 mil millones de pesos, que equivalen a 60 por ciento del presupuesto de Sedesol o al doble del presupuesto de la Policía federal.

Lo que preocupa más es que ninguno de los candidatos presidenciales con posibilidades de ganar ponga este problema como una prioridad. A nivel municipal tampoco lo es, los policías municipales en Puebla ganan en promedio 8,879 pesos, pero también hay quienes ganan 6 mil 500 o 3,500 pesos mensuales y así salen todos los días a arriesgar su vida.

Sin propuestas claras para el siguiente sexenio, sólo podemos asegurar una cosa: tendrá que ser la sociedad civil organizada la que exija todos los días una respuesta institucional a la impunidad. Por lo que hasta ahora se ve en las campañas, será una lucha cuesta arriba.

Por Fausto Bajaras

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBolsa de red: El must del verano

Bolsa de red: El must del verano