La educación en la 4T

Para lograr una transformación como la que el presidente López Obrador quiere lograr, no bastará con el combate a la corrupción

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México
Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

Así como López Obrador ha llevado sus propuestas de campaña al ejercicio gubernamental, también en el ámbito educativo la estrategia es clara, ésta se basará en el reparto universal de becas, en la creación de 100 universidades y en la profesionalización del magisterio.

Sabemos que para llevar a cabo este plan se necesitan recursos, ya que para el plan de becas Benito Juárez se tiene presupuestado 17 mil 280 mil millones de pesos y para la creación de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García otros mil millones, por lo tanto, se hicieron una serie de revisiones en los programas existentes y en 32 de ellos hubo un importante recorte presupuestal.

Lo anterior podría parecer que es un avance en materia educativa; sin embargo, el informe Panorama de la Educación 2018 que publica anualmente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), destaca que, si bien hemos alcanzado metas importantes en esta materia, tales como la ampliación de la obligatoriedad que ahora va de los 3 a los 17 años de edad, la cobertura prácticamente universal en el nivel primaria o elevar el gasto con relación con el PIB, en 4.3 %, aún siguen siendo insuficientes estos esfuerzos, pues, según el último informe de la OCDE, México se sigue ubicando entre los países miembros peor calificados.

El informe menciona que el porcentaje de personas en México de entre 25 y 34 años que no tienen la secundaria concluida es de 52 %, donde es el cuarto más alto de los países miembros de esta organización; asimismo alude que el gasto por alumno, desde el nivel preescolar hasta la educación terciaria, está muy por debajo del promedio, puesto que mientras en México no llega a los 4 mil dólares, en los países de la OCDE es de 10 mil 522 USD. Este informe pone énfasis en las clases sobrecargadas para los profesores, ya que en nuestro país el promedio es de 30 alumnos para cada docente y en los demás países es de sólo 14 estudiantes. Aunque, si bien este diagnóstico no es nuevo, sí brinda una base para poder vislumbrar los retos que vienen para la educación. Todo esto aunado a que la evidencia en los programas de transacción como lo serán las becas universales, no son el ancla necesaria para abatir el abandono escolar. Sin embargo, ante tal situación, entusiasma saber que el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, mantiene conversaciones con los distintos actores del ámbito educativo, que van desde visitas a planteles de educación básica, reuniones con líderes de múltiples secciones del SNTE y de la CNTE, titulares de educación estatales, con expertos en el tema, y con la directora general de la OCDE Gabriela Ramos, para poder recoger las impresiones de estos y lograr una implementación conjunta y efectiva.

Así pues, no debemos olvidar que la educación es un derecho para los niños, niñas y adolescentes en México, y para lograr una transformación como la que el presidente López Obrador quiere lograr, no bastará con el combate frontal a la corrupción o asegurar la seguridad nacional, también se requiere de educación, una educación de calidad a lo largo y ancho del país. La 4ª Transformación no podrá ser sin una real estrategia para elevar la calidad en la educación.

 

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@asarur

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