La Corte, Tijuana y Medina Mora

Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomaron una buena decisión y la externaron con oportunidad

Enrique_Rodríguez
Enrique Rodríguez / Libertad bajo palabra / Heraldo de México

Desde el momento en que el presidente Andrés Manuel López Obrador convocó al acto de unidad en defensa de la dignidad de México e invitó expresamente a los ministros de la Suprema Corte a Tijuana con la intención de congregar a los 3 Poderes de la Unión, surgió la expectativa sobre cuál sería la postura del Máximo Tribunal respecto a la cita en la ciudad fronteriza. Antes de conocerse que la aplicación de los aranceles de 5% a todas las exportaciones de México a Estados Unidos había sido suspendida, la Corte fijó su postura institucional.

Los ministros tomaron una buena decisión y la externaron con oportunidad. Se corría el riesgo innecesario de comprometer su autonomía e independencia a cambio de quedar bien con el Presidente, en una acto que terminó siendo más de refrendo militante e irrelevante para mitigar las amenazas de Donald Trump.

Dentro del pleno, al menos una ministra pretendía aceptar la invitación para viajar a Baja California, sin embargo prevaleció el ánimo de cerrar filas en torno a una decisión colegiada y coherente. Los ministros saben que cualquier acción, por bien intencionada que sea, podría comprometer su criterio, por eso justificaron su ausencia con el siguiente texto: Ante la eventualidad de futuras controversias en relación con medidas que pudiera adoptar el gobierno mexicano en materia comercial, se consideró prudente que los ministros no asistan al acto al que fueron convocados.

Adicionalmente a esta postura, el ministro Arturo Zaldívar lanzó un mensaje en su cuenta personal de Twitter para felicitar al presidente de la República y al canciller Ebrard por el acuerdo logrado con los Estados Unidos. Siendo el primer Presidente de la Corte en usar redes sociales, la naturaleza de esta expresión se puede considerar inédita en fondo y forma.

Sobre las filtraciones de días recientes que exhiben a detalle movimientos bancarios del ministro Eduardo Medina Mora, llama la atención que ni la Corte o alguno de sus colegas en lo individual haya externado su posición o mostrado públicamente su solidaridad al respecto. La única respuesta fue escrita en la papelería personal del ex embajador de México en Estados Unidos a manera de réplica. Se podría interpretar que lo han dejado solo.

EDICTOS

El afán de algunos personajes como Genaro Góngora Pimentel para dar de qué hablar, es más poderoso que la prudencia. Resulta que el ministro en retiro acaba de publicar el libro Memorias los Supremos de la Corte y en sus páginas narra pasajes que desde el rango de sus recuerdos, algunos de ellos muy sesgados, refiere situaciones sobre la época que le tocó vivir en el pleno que llegó a presidir. Poca credibilidad se le concede a quien hace algunos años envió a la madre de sus hijos a prisión y trató de disminuir su pensión alimenticia argumentando. Por su edad y su propia enfermedad, mis 2 menores hijos se ven imposibilitados a divertirse, genio y figura.

Hasta el jueves.

POR ENRIQUE RODRÍGUEZ

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@JENROMA27

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