La construcción de la legitimidad a partir de la comunicación de gobierno (II)

Aunque los votos dan autoridad para ejercer el poder conforme a la ley, no otorga un cheque en blanco para ostentar legitimidad

Erik Porres Blesa  / Colaborador / El Heraldo de México
Erik Porres Blesa / Colaborador / El Heraldo de México

La palabra legitimidad proviene del latín legitimus que significa conforme a la ley. Es la cualidad que tiene una autoridad, institución, régimen, sistema político o Estado de actuar con base en la ley y la aceptación de válido y oportuno por la población.

La legitimidad de un gobierno se construye con base en la legalidad de éste, deviene en un primer momento del origen del mismo (proceso electoral) y en un segundo momento de la ley que le otorga derechos y deberes. Implica el ejercicio del poder mediante límites y normas preestablecidas, así como también su constante construcción a través del ejercicio del mismo y de la evaluación del desempeño de la gestión.

En el artículo anterior comentábamos que los líderes de hoy deben tener claro que la legitimidad o su deconstrucción pasa inevitablemente por la comunicación de sus gobiernos.

La legitimidad es un valor sine qua non en democracia, porque aunque el triunfo electoral (los votos) dan la autoridad para ejercer el poder conforme a la ley, no otorga un cheque en blanco para ostentar legitimidad.

Por tanto, los gobiernos deben mantener el apoyo de los ciudadanos mediante un conjunto de acciones que respalden el carácter legal del poder, y cierto nivel de consenso a sus decisiones.

De tal forma que por su propio bien es imperativo que los gobiernos tomen muy en serio sus estructuras comunicacionales, y le dediquen todo el tiempo y talento necesario a las estrategias de comunicación para que sus políticas generen el resultado que pretenden.

En el horizonte podemos observar algunos claros ejemplos de políticas públicas acertadas como la del combate al robo y venta ilegal de gasolinas.

Sin embargo, la comunicación que la ha acompañado no ha sido la más acertada y esto ha provocado reacciones no deseadas en la sociedad, mismas que han generado un problema en donde probablemente y a decir del gobierno no lo hay; desabasto, malestar y caos en algunos puntos del país.

Es fundamental que las administraciones modernas ejecuten una comunicación planificada, coherente con el plan de gobierno, a modo de generar consenso o emplear las acciones que ayuden a disminuir el disenso que ponga en riesgo la legitimidad de sus decisiones.

Se trata de campañas permanentes, a través de las cuales construyen día a día su legitimidad, con base en la rendición de cuentas y la transparencia en la gestión pública.

 

 

Postdata: Recién nos enteramos que la diplomática Martha Elena Federica Bárcena Coqui sería nuestra embajadora ante Estados Unidos de América, en este mismo espacio aplaudimos la acertada decisión del Presidente.

Hoy que apenas lleva unos cuantos días de haber sido ratificada por el Senado, ya se nota su presencia.

Por fin tenemos un representante a la altura del reto. El Presidente acertó.

 

@erikporres

 

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