La belleza de no pertenecer

De las cosas más dolorosas que nos puede suceder en la vida es ser excluido. El dolor que conlleva el rechazo es inigualable, ya que toca fibras sensibles

Brenda Jaet / Caprichos millonarios / El Heraldo de México

Todos queremos sentir que somos parte de un grupo, familia, institución, afiliación política, filantrópica, laboral o social, comunidad, nación y hasta un chat . ¡Pertenecer es padre! ¡Se siente bonito! Lo tenemos tan integrado en nuestro ADN que nos sentimos protegidos al hacerlo, y si nos remontamos a la pirámide de jerarquía de las necesidades humanas de Maslow, el pertenecer cubre la necesidad de seguridad y de afiliación.

De las cosas más dolorosas que nos puede suceder en la vida es ser excluido. El dolor que conlleva el rechazo es inigualable, ya que toca fibras profundas y sensibles del ser que te marcan por siempre, sobre todo cuando esta exclusión viene de personas queridas.

Automáticamente sientes que tu valor como persona disminuye. Pero si lo piensas, es muy fácil no pertenecer.

Simplemente con que tengas tus propios pensamientos, que no seas seguidor de la norma, ya es suficiente, y si aparte le agregas una dosis de valentía, ya estuvo. De algún lugar serás excluido.

Lo que pasamos por alto es que, el no pertenecer, trae consigo un gran regalo: la libertad.

Libertad en muchos aspectos de nuestra vida en los que no sabíamos que podíamos ser libres. Lo que sucede es que duele y nos da miedo sufrir.

Malcolm Gladwell, autor del libro David y Goliath, dice que tenemos tanto miedo a sufrir que tenemos una predicción afectiva en donde instintivamente predecimos cómo nos vamos a sentir en una situación futura.

Estamos propensos normalmente a predecir el miedo y tenemos miedo de sentir miedo. El abandonar un grupo o que nos exilien de uno es aterrador.

Pero si nos damos permiso de vivir la sensación del miedo nos daremos cuenta que es pasajera y no catastrófica como pensamos, y puede acercarnos a ser la mejor versión de nosotros mismos, como les sucedió a los siguientes personajes, quienes nunca encajaron: Albert Einstein, Stephen Spielberg, J.K. Rowling, Bill Gates, Steve Jobs, Naomi Campbell, entre muchos otros.

El chiste es que veas tus diferencias como dones especiales y particulares, como dice Marianne Cantwell, especialista en el tema. Sólo así encontrarás a tu tribu, o tal vez no, pero no importa, ya que hallarás a la persona más importante del mundo para ti: tú.

En palabras de Steve Jobs: Para los locos, los que no encajan, los rebeldes, los problemáticos, los que ven las cosas diferentes -a los que no les gustan las reglas- los puedes citar, puedes estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o villanizarlos, pero lo único que no puedes es ignorarlos, porque son los que cambian las cosas. Los que empujan a la raza humana hacia delante, y mientras algunos parezcan locos, nosotros vemos genios, porque son lo suficientemente locos para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que lo hacen.

POR BRENDA JAET

@BRENDAJAETK

abr

¿Te gustó este contenido?



Escribe al menos una palabra.