La batallas de Trump

Vivimos en un sistema internacional multipolar y los tiempos de la hegemonía estadounidense han quedado atrás

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México
Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

En este mundo globalizado y con (sobre) información inmediata, todos los temas se conectan estrechamente. Hoy lo que sucede en la Ciudad de México, Sidney, Colonia o Nueva Delhi repercute en todo el orbe. Esto se acentúa si quienes protagonizan el suceso son las ciudades de Washington y Pekín, más aún si el tema es tan álgido como el comercio entre estas dos potencias.

La llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China reafirma que en la actualidad vivimos en un sistema internacional multipolar y los tiempos de la hegemonía estadounidense han quedado atrás. Por su parte, se consolida china en todos los ámbitos mundiales y cada vez más adquiere un peso mayor en las decisiones de los países.

Sabemos que la República Popular de China, bajo el régimen de Xi Jinping, ha pasado de ser un país subcontinental con forma de gobierno socialista a la apertura en economía de mercado y, al abrir sus fronteras, es el actor asiático más fuerte y su ascenso ha sido vertiginoso. En China se encuentran empresarios multimillonarios, empresas internacionales, aunado a su ya conocida mano de obra masiva, una milicia poderosa, una apuesta a tecnología y una conducción de gobierno moderna, mientras que el otrora hegemón, se ve cada vez más débil en su liderazgo.

Esta batalla comercial, que lleva más de un año esperando un acuerdo, se ha despertado en estos días a raíz de la escalada en los aranceles a productos chinos que el gobierno de Trump decidió imponer, teniendo una repercusión desde Pekín con un mensaje claro: (realizaremos las) contramedidas necesarias en caso de que Estados Unidos vuelva a imponer aranceles sobre productos chinos.

Y así fue, mientras los nuevos aranceles de EU podrían subir de 10 % a 25 % a productos chinos, que van desde pescado, ropa y calzado, hasta componentes de computadoras, tarjetas de circuitos y unidades de procesamiento; el gobierno chino respondió con la misma moneda al incrementar los aranceles en verduras, químicos, soya y whiskey. Ahora bien, aunque no esté claro si en los días siguientes se llegará a una negociación benéfica para ambos países, es claro que quien tiene más que perder es el gobierno norteamericano, puesto que solamente en 2018 EU importó un total de 539 mmdd, mientras que China sólo importó 120 mmdd.

Sin embargo, las implicaciones no son sólo comerciales, ya que según expertos, el proteccionismo estadounidense a través de aranceles, realmente no lo es tal y quienes pagarán el alza de precios serán los consumidores. Por lo tanto, esta batalla comercial de Trump le podría repercutir en lo electoral en 2020. Asimismo, en el ámbito internacional, también el presidente Trump saldrá debilitado de este conflicto, ya que el mundo pudo observar que la doctrina Monroe, aquella que dice América para los americanos tampoco la pudo defender en el conflicto venezolano, donde China también es actor principal. Próximamente veremos de manera más clara que el presidente Trump se volvió a equivocar eligiendo sus batallas y a sus enemigos.

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@ASARUR

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