La baraja demócrata contra Trump

Lo peligroso es que si no van unidos contra Trump, el resultado puede que sea desastroso para el Partido Demócrata

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México
Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

El martes pasado inició la carrera electoral para la presidencia de Estados Unidos, un camino largo que comienza por las elecciones primarias, hasta llegar al 3 de noviembre de 2020. Por el lado del Partido Republicano, el candidato es el actual presidente Donald Trump, quien buscará reelegirse con una campaña muy similar a la del 2016, ahora con la fuerza del aparato gubernamental y una aprobación de 80% entre los miembros de su partido.

Mientras tanto, en el Partido Demócrata se barajan varios nombres que van desde el ya conocido Joe Biden, hasta uno de los candidatos que es poco probable que llegue a la contienda en contra de los republicanos como lo es Julian Castro. En este sentido, la encrucijada demócrata es grande, puesto que cada uno de los contendientes tiene algunas cosas positivas para ofrecer en sus estados, pero no a nivel nacional, es decir, Joe Biden y Bernie Sanders son conocidos por todos los demócratas a nivel nacional, pero el primero, quien fue vicepresidente con Obama, no representa el cariz que quiere el partido progresista para competir en estas elecciones, empero es de los principales perfiles que podría plantarle cara a Trump; y Sanders, por su parte, perdió las primarias ante Clinton en 2016 y sus ideas de campaña tampoco terminan por permear a los demócratas.

Al abrirse el espectro de precontendientes, como Beto O’Rourke, que aunque perdió la curul en el Senado contra Ted Cruz, mantiene el ánimo por la presidencial o Kamala Harris, primera mujer y primera afroestadounidense en convertirse fiscal en San Francisco, tomarán mucha fuerza en estas primarias, dejando un poco rezagados a Elizabeth Warren, la senadora que basa su campaña en el fortalecimiento de la clase media. Ante este crisol de candidatos, se puede dar una pelea encarnizada dentro del Partido Demócrata, cuando se enfrenten, pero lo peligroso es que al final se den cuenta de que si no van unidos, el resultado puede que sea desastroso para las carreras políticas de cada uno de ellos y para el partido.

Por lo anterior, el reto de los demócratas no sólo estará en la elección adecuada de un candidato o en mantener la unidad, sino que, además, deberán construir un discurso polarizante, respecto del Republicano, y no caer en el proteccionismo que actualmente se vive; o en el tema en boga: la migración, para que ésta sea vista desde el pleno ejercicio de los derechos humanos. Pero también tendrá que ser un discurso que se articule con el de Trump en el ámbito de la generación de empleo y así poder recuperar a los votantes perdidos en los suburbios de las grandes ciudades y en el campo, como sucedió en 2016.

Así pues, en este momento se puede decir que el arranque en la carrera presidencial lo va liderando Trump, quien dejó ver desde su primer evento de campaña en Orlando, que mantendrá su principal promesa de campaña acerca de la construcción de un muro fronterizo, atracción de inversión extranjera y su guerra comercial, ahora con su nuevo lema Keep America great. Esperemos que resulte un as de la baraja demócrata para hacerle frente a un decidido y confiado candidato Donald Trump.

POR ADRIANA SARUR

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