La austeridad, siguiente desafío de Andrés Manuel

Superado el escollo del NAIM, debe emprender la batalla por la reducción en sueldos y alta burocracia

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Igual que ocurrió con el aeropuerto en Texcoco, el tema de la austeridad republicana se convirtió en una bandera de campaña y el hoy Presidente electo tiene que dar una respuesta convincente para todos.

Sin embargo, el equipo económico y financiero del tabasqueño hace malabares para cumplir con la palabra empeñada, porque cada vez se complica más el panorama y son varias las secretarías, institutos y estructuras que no podrán atenderla al ciento por ciento.

Por ahora se tienen identificadas tres áreas: el Servicio Exterior Mexicano (SEM), el Poder Judicial y entidades vinculadas con el ámbito económico y financiero como el Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Hay quienes incluso advierten que cada vez pierde más fuerza la posibilidad de pasar la guadaña presupuestal en esas instancias.

En el caso del SEM, que integran 80 embajadores, 67 cónsules, siete misiones diplomáticas y tres oficinas de enlace, el equipo de Marcelo Ebrard se reunió con sus representantes –después de algunos desencuentros- y acordaron revisar el esquema de remuneraciones.

Se quedaron contentos y felices después de escuchar que en su caso no se ha dicho la última palabra.

De hecho, se habla de que existirá un esquema de compensaciones y salarios diferenciados, con base en la misión que les asignen.

En el Poder Judicial también se dice que habrá una rectificación, porque los hombres de la toga y el birrete están de acuerdo en entrarle a la austeridad, pero no necesariamente que ésta recaiga sólo en los salarios.

Por lo que hace al sector financiero, estamos por ver el desmantelamiento de dos instancias de gran relevancia para el manejo y el equilibrio macroeconómico del país: Banxico y la CNBV.

En el primer caso, unos 200 funcionarios de todos los niveles iniciaron sus trámites de jubilación frente a la incertidumbre que provocó el anuncio sobre la reducción de sueldos. Nadie sabe en qué va a parar eso y mucho menos quién entrará al quite.

En cuanto a la CNBV, antes del 30 de noviembre, se prevé la renuncia de ocho de los 11 vicepresidentes que la conforman. Sólo se mantendrán tres para, hasta entonces, iniciar el proceso de transición en esa instancia, porque nadie del nuevo gobierno se ha acercado.

Queda claro que en estos dos casos no hay una definición sobre el tema de los salarios, pero lo más delicado de todo es que se trata de áreas sensibles para la estabilidad económica del próximo gobierno, pero sobre todo del país.

Por esa razón algunos creen que, como en el tema del nuevo aeropuerto, habrá una solución pronto porque esa es la tónica de la Cuarta Transformación. ¿Será?

 

 

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: La austeridad es muy triste cuando nos la imponen, pero no cuesta ningún trabajo cuando se tiene.

 

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@ALFREDOLEZ

 

 

 

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