La 4T saca “cero”

Si la política de verificación vehicular dejó de funcionar por corrupción, ¿por qué no se tomaron las medidas

Asael Nuche González / Etellekt / El Heraldo de México
Asael Nuche González / Etellekt / El Heraldo de México

Una densa capa de humo cubrió la Ciudad de México este fin de semana; la situación de la calidad del aire se deterioró gravemente. Todo indica que algo anda mal y no precisamente por los incendios a los que la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum atribuyó la polución del aire. Por supuesto que son factores que contribuyen al aumento de la concentración de partículas en el aire, pero también es responsabilidad del gobierno citadino, ya que las políticas ambientales que ha adoptado son ineficaces para mitigar la grave contaminación que enfrentamos los capitalinos.

Llama la atención que la jefa de Gobierno haya decidido ir contra la verificación vehicular, sin antes contar con una política alternativa para mitigar los efectos del incremento desmedido del parque vehicular en la CDMX; desde la creación del programa Hoy no Circula en 1989, el número de automóviles pasó de 1.7 a 5.5 millones de unidades en 2019. La jefa de Gobierno a principios de año tomó la decisión de hacer más laxos los parámetros de verificación automotriz de la que depende el programa Hoy No Circula, lo que sumó en consecuencia 160 mil vehículos más a las calles.

Cabe recordar que en 2015, el propio López Obrador instruyó a los diputados de Morena en la ALDF para impulsar la eliminación del doble Hoy No Circula sabatino. Ante esta situación, un grupo de ciudadanos presentó un amparo ante el Poder Judicial, que fue resuelto a favor, para que la política se mantenga con los parámetros del 2018 con la finalidad de proteger la salud de las personas, sobre todo de los menores, metiendo freno temporal al troncomóvil de la 4T.

Finalmente, el gobierno reconoció que el instrumento que usa para determinar la calidad del aire en realidad no mide las partículas suspendidas PM 2.5 a las que estamos expuestos. Si esto apenas se reconoce, es probable que los capitalinos hemos respirado altos volúmenes de partículas contaminantes y el gobierno simplemente no adoptó medidas de mitigación porque su instrumento no mide todos los contaminantes a los que estamos expuestos, lo cual es grave. La política ambiental en ciudades como Londres, Estocolmo o Singapur va en el sentido de desincentivar el uso del automóvil con medidas agresivas como las Tarifas de Congestión, pero hoy pareciera que la 4T quiere incentivar el uso de combustibles fósiles.

Si Sheinbaum argumentó que la política de verificación vehicular dejó de funcionar el sexenio pasado por corrupción ¿por qué no tomó medidas urgentes para abatirla en los verificentros antes que disminuir los controles establecidos? Sumado a lo anterior, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, interpuso un amparo en contra de la norma, a la cual, la misma jefa de Gobierno dice oponerse, dando como resultado que un juez concediera la suspensión solicitada y hoy el fiscal quedara exento de la verificación vehicular.

¿A dónde va la 4T con estas medidas? ¿No sería muy grave estimular a los ciudadanos al uso del automóvil como principal medio de movilidad poniendo en riesgo la salud de toda la población? ¿Dónde está el método científico que utilizaría Sheinbaum para gobernar la megalópolis, clasificada dentro de las 30 más contaminadas del mundo?

ASAEL NUCHE

DIRECTOR DE RIESGOS DE ETELLEKT

@ETELLEKT_

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