Justicia para personas trabajadoras del hogar

Esta lucha no es contra los patrones. Es una reivindicación de la relación laboral en esta actividad tan indispensable

Xóchitl Gálvez  / Senadora del PAN / Articulista Invitada
Xóchitl Gálvez / Senadora del PAN / Articulista Invitada

Tras décadas de lucha, finalmente el 14 de mayo de 2019 quedará inscrito como el día en que se obtuvo un trascendental logro en la historia por el reconocimiento de los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar, uno de los sectores desprotegidos por la Ley Federal del Trabajo.

Luego de una intensa labor de nueve meses en el Senado, junto con el sindicato, encabezado por Marcelina Bautista y organizaciones sociales como Nosotrxs, Wiego, Hogar Justo Hogar y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, se logró la aprobación de la minuta.

Con este dictamen, por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo en materia de personas trabajadoras del hogar, es un gran triunfo para las más de 2 millones de trabajadoras, principalmente mujeres, que brindan servicios, considerados casi indispensables, en el ámbito de la privacidad de un hogar.

Ahora ellas y ellos contarán con derechos laborales que corresponden a todo trabajador.

Con esta aprobación se establece, por ejemplo, la definición del trabajo doméstico y la obligatoriedad de un contrato que contenga la duración de la jornada, remuneración, descanso semanal, vacaciones, aguinaldo, alimentación y alojamiento cuando proceda.

Además, se prohíbe la contratación de adolescentes menores de 15 años y a las mayores de 15 y menores de 18 se obliga a garantizarles un lugar seguro de trabajo.

Sin maltratos, ni abuso ni acoso. Derechos en la legislación laboral, aspiración mínima por la prestación del trabajo doméstico.

Y es que de acuerdo con cifras del estudio Percepciones sobre el trabajo doméstico: una visión desde Trabajadoras y Empleadoras, realizado por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), los principales abusos que han sufrido estas personas son discriminación por ser indígena, hablar su lengua indígena, despido injustificado, acusaciones de robo, humillaciones y acoso sexual.

Sin duda, no basta con la sola aprobación del dictamen. Ahora, estamos obligados a darle seguimiento puntual a su aplicación.

Sabemos que queda pendiente las prestaciones a una vivienda digna y entrar de fondo a la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Seguiremos con mucha atención los avances del programa piloto del IMSS para el régimen de seguridad social especial para las personas trabajadoras del hogar.

Además, impulsaremos la sensibilización para que los empleadores colaboren en el cumplimiento de la ley. Que no le teman ni la descalifiquen. Que conozcan sus obligaciones legales, las cumplan y que sepan que es lo justo. Asimismo, invitaremos a los trabajadores del hogar a que conozcan sus derechos, los exijan y no se dejen llevar por rumores que les infundan miedo.

Esta lucha no es contra los patrones. Es una reivindicación legal de la relación laboral en la que a prestación de servicios corresponde contraprestación. Sin desventajas ni trato discriminatorio. Es lo justo.

XÓCHITL GÁLVEZ

SENADORA DEL PAN

@XOCHITLGALVEZ

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