Justicia para los profesionales de la salud

Una condecoración no basta, nuestros veteranos de guerra merecen honores y una compensación. Así como EU y Francia homenajean a sus héroes, México debe encontrar cómo recompensar a los nuestros

Lorena Piñón Rivera / Secretaria de Gestión Social del PRI/ El Heraldo de México

Al gobierno federal le parece suficiente una indemnización de 50 mil pesos a las familias del personal de Salud que fallezca por contagiarse de COVID-19. De acuerdo con el comunicado, aplica a médicos, residentes; personal, pasantes y auxiliares de enfermería; personal profesional y técnico, camilleros, intendentes y afanadores, designados a apoyar el tratamiento de COVID-19 y que hayan fallecido por contagio.

La semana pasada cuando el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, anunció este beneficio pactado con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en ese momento se tenían registradas 111 muertes de profesionales del sector Salud, quienes por su ejercicio se infectaron por el virus.

La pérdida de estos héroes, de acuerdo a la valoración de la administración pública federal, se cubre exactamente con 5 millones y medio de pesos. Los beneficiarios que pueden ser sus padres para el caso de que sean solteros, su pareja y/o sus hijos; tendrán que sumar a la dolorosa pérdida, el desgaste y la angustia por su incertidumbre económica.

Debo resaltar que este monto es derivado de una iniciativa empresarial, porque estos 50 mil pesos que se darán a los trabajadores de Salud fallecidos del 1 de abril al 31 de agosto no son por una cobertura contratada por Hacienda, sino una muestra genuina de solidaridad de los integrantes de la AMIS.

Es una nobleza lo ofrecido por las aseguradoras del país; lo que es criticable es la actitud propagandista oficial, porque bastaba un comunicado de la AMIS para que se supiera de esta cobertura, pero al anunciarlo en conferencia desde Palacio Nacional, el gobierno calculó que podrían capitalizarlo ante la opinión pública como beneficio por buenos oficios de la 4T.

Es criticable que al gobierno del presidente Andrés López le baste el ofrecimiento de la AMIS, porque no hacen un esfuerzo institucional para una indemnización para apoyar a las familias y garantizar el futuro de los niños en orfandad.

El Estado debe conceder una distinción y apoyo económico a los trabajadores de la salud, ya que son héroes que enfrentan una contingencia en la primera línea. Los profesionales que hayan fallecido en el cumplimiento de su deber merecen un memorial para honrarlos como héroes de la patria.

La muerte del personal de salud no necesariamente puede ser de coronavirus, pero si provocada por éste. Un trabajador que no ha adquirido el virus puede venirle un infarto por la tensión; su familia no podrá reclamar esos 50 mil pesos porque su acta de defunción no dirá muerte por COVID-19.

Los trabajadores eventuales que mueran, por ahora sólo podrán legar 50 mil pesos, pues en su calidad de trabajadores transitorios no generan pensión hacia sus dependientes.

El apoyo de la AMIS culminará el 31 de agosto, por lo que los deudos de quiénes mueran después no tendrán esos 50 mil. Sí, se agradece el esfuerzo de la AMIS, pero el gobierno debe invertir para dar una compensación decorosa.

Una condecoración no basta, nuestros veteranos de guerra merecen honores y una compensación y eso es obligación del gobierno, no de la AMIS. Así como EU, Francia y Reino Unido homenajean a sus héroes; México debe encontrar un mecanismo para que los nuestros sean recompensados.

CONSUMMATUM: El doctor Fernández trabajaba en el IMSS, murió de COVID. Su esposa y sus hijos, de 11 y 14 años, recibirán 50 mil pesos de la AMIS después de 22 años de servicio. Un joven que construye el futuro recibe 45 mil pesos anuales del gobierno en recompensa por ser un aprendiz.

POR LORENA PIÑÓN RIVERA

SECRETARIA NACIONAL DE GESTIÓN SOCIAL DEL PRI

@LORENAPIGNON

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