Julian Assange, los secretos y el poder

A quien más le interesa la extradición del hacker es al presidente Trump, quien ya se encuentra en campaña

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México
Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

Julian Assange sabe cosas que otros no. No me refiero a ningún místico ni mucho menos, sino al activista australiano perseguido por los gobiernos sueco, británico, estadounidense y, ahora también, por el ecuatoriano. Y es que se dice que la información es poder, y lo es. El gran problema es cuando posees información que perjudica a aquellos quienes ostentan el poder. Es lo que le sucedió a Assange y el sitio web de su creación (que filtra documentos de interés internacional, por ejemplo, lo sucedido a las víctimas de la guerra en Irak y Afganistán), WikiLeaks.

Así, WikiLeaks apareció en la escena pública hace más de 13 años como un medio para hacer visible casos de secretos bancarios, corrupción, secretos de guerra. Secretos. Lo que aquello que el ciudadano común ignoraba o, quizá, sólo imaginaba ayudado de la teoría de la conspiración. Sin embargo, los gobiernos consideraron que el ciudadano aún no puede con tanta –información clasificada– y decidieron perseguir a quien proporciona la información y no a la verdad en sí misma. Desde aquel momento Assange se convirtió, para algunos, en un enemigo público y, para otros, en un héroe de la era de la información.

Las razones de la persecucióndel australiano son esencialmente las mismas, revelar informa-ción, pero en momentos diferentes y con distinta profundidad.Es decir, el primer país que impuso cargos sobre Assange fue Suecia, por supuestos delitos sexuales; sin embargo, desistió de ladenuncia. Los casos más intrigantes son los de Gran Bretaña y Ecuador, puesto que, en el caso de EU, queda más expuesto. El mandatario de Ecuador, Lenín Moreno, mencionó que la razón para suspender el asilo diplomático a Julian Assange, que le otorgó Rafael Correa, antecesor y enemigo de Moreno, fue por reiteradas violaciones al protocolo de convivencia dentro de la embajada ecuatoriana en suelo londinense. Empero, es sabido que la invitación que recibió la Policía britá-nica el 11 de abril, después de más de 81 meses de residencia,no sólo es por el comportamiento del australiano, se debe a que éste sacó a la luz pública los llamados INA Papers, donde muestra actos de corrupción del Presidente ecuatoriano y su familia, aunado al evidente deslinde del correísmo queha marcado este gobierno. Por su parte, al gobierno de Theresa May que, ante la inminente salida de la UE, a efectuarse en noviembre, le viene bien una carta negociadora con EU.

Pero a quien más le interesa la extradición del hacker es a Trump, que, como se dijo en este espacio, se encuentra en campaña y necesita tener acceso a la información que tiene Assange con respecto a los vínculos con el Kremlin, -los propios y los que se le achacan a Hillary Clinton-. También porque lo podría usar como chantaje al Partido Demócrata y de paso un favor a el ex presidente Bush, puesto que la información -que se presume existente- es acerca del petróleo extraído de tierras de Oriente Medio, así como la transgresión a los DDHH en estos países ocupados por tropas americanas. Próximamente veremos en qué termina este conflicto internacional, donde la opinión mundial se divide ante el caso de Julian Assange, pero sobre todo, ante la discusión del acceso total a la información y los secretos que guarda el poder.

 

Por ADRIANA SARUR

¿Te gustó este contenido?