Juego de sombras

Dentro de Morena hay dos personajes en la capital del país, tienen diferente talla y perfil político, parece que están en una permanente confrontación; uno sabe perfectamente hacia donde va el otro, pero las acusaciones o señalamientos entre ambos no tienen que ser públicos. Ricardo Monreal y Martí Batres mueven sus piezas de acuerdo a los objetivos, eso no implica que salgan ilesos.

El último golpe lo recibió el delegado de Cuauhtémoc.

A seis diputados de Morena en la ALDF les suspendieron sus derechos partidistas el pasado 26 de abril, por una queja que puso en su contra el dirigente de la Ciudad de México, Martí Batres. La falta fue abstenerse en la votación del paquete económico 2017 –en particular el Presupuesto de Egresos– en lugar de votar como el resto de la bancada: en contra. De este grupo de legisladores, brinca el nombre de Néstor Núñez.

Al hijo de Arturo Núñez, gobernador de Tabasco, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena lo sancionó con la suspensión de un año de sus derechos partidistas. Esto quiere decir que Néstor Núñez estaría fuera de las elecciones de 2018.

El asunto radica en que el diputado local tiene una relación cercana con Monreal; su padre y el delegado fueron operadores electorales desde sus épocas priistas, hicieron buenas mancuernas en el tricolor y después en el PRD. Quizá esos vínculos facilitaron la relación y perfilar a Néstor Núñez como el candidato para Cuauhtémoc en el 2018.

Algunos dirigentes de Morena en la Ciudad de México consideran que ese caso cerrado, Núñez está suspendido; sin embargo para el equipo que opera en Cuauhtémoc la última palabra la tendrá el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, incluso ven con cierta simpleza la restitución de derechos.

A los diputados suspendidos se les reclama que el 14 de diciembre de 2016 hubo una reunión del grupo parlamentario con el dirigente de Morena en la ciudad y los cinco delegados; ahí se explicó que había una bolsa de recursos excedentes para las delegaciones por 3 mil millones de pesos, de los cuales 900 millones debían corresponder a las demarcaciones gobernadas por su partido, incluso se presentó una tabla con la distribución.

Pero en el proceso de negociación en la Asamblea, los números cambian y Cuauhtémoc quedó como unas de las tres delegaciones con mayor presupuesto, un total de 3 mil 024 millones de pesos, detrás de Iztapalapa y Gustavo A. Madero.

La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena en su resolución señaló a Núñez como autor intelectual de la abstención, incluso retomó las palabras del diputado que justificaban su proceder: el voto en contra podría dejar en ceros a las delegaciones para su operación, pues ya conocen la forma de proceder de los demás partidos en estos casos.

El litigio quizá sea más simple para Monreal y Núñez en el tribunal federal, porque salen del ámbito partidista y entran al terreno jurídico para defender derechos y libertades de los legisladores.

Este es un movimiento de un juego que parece será largo.

 

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