Jorge Jiménez: ¿Y después de los víveres?

Es urgente que la sociedad civil, empresarios y diferentes instancias del Estado hagamos equipo de manera coordinada para la reconstrucción de inmuebles

Después de los últimos desastres naturales, ha quedado demostrado que los mexicanos sabemos resolver nuestros problemas y superar las adversidades; con la solidaridad invaluable de la sociedad civil y de las empresas, en coordinación de los tres órdenes de gobierno, es posible resolver cualquier desafío.

Sin embargo, a medida en la que avance el tiempo y naturalmente disminuya la efervescencia de la ayuda se irá haciendo menor; por ello, es importante no perder de vista la necesidad de reconstruir la infraestructura afectada, para dotar a la población de los benefactores necesarios para su desarrollo y para reconstruir la seguridad perdida.

Muchos son los pasos a seguir para regresar a la normalidad y todos estos pasos deben emprenderse con la misma pasión, energía y determinación que se ha mostrado hasta ahora, se deben enfocar las energías en la reconstrucción, con mejor organización, generar sinergias y multiplicar la capacidad de las ayudas buscando su focalización, pues lo que esta en juego es la dignidad de la gente.

En este contexto, la participación de todos los sectores de la economía es de vital relevancia; por lo que se refiere al dinero público el Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) cobra especial relevancia, así como la asignación presupuestal de la Cámara de Diputados del Prepuesto de Egresos 2018. Es así que de los recursos ejercidos con cargo al FONDEN en 2016, fueron superiores a los 11 mil millones de pesos y para la atención de las emergencias cuenta con cerca de 9 mil millones de pesos para este año, mas los 6,600 millones de pesos solicitados para el próximo año, en el proyecto de Presupuesto por parte del Ejecutivo Federal.

Por ello, la aplicación de estos recursos a las mas de 300 mil personas afectadas por los sismos en Oaxaca y Chiapas es indispensable, tomando en cuenta además que también son de las entidades con mayor nivel de rezago económico en nuestro país.

En este momento se está discutiendo el presupuesto 2018 en la Cámara de Diputados, es el momento para solicitar a nuestros legisladores el incremento al FONDEN, recursos que se requieren más que nunca, así como fortalecer algunos programas como el Empleo Temporal que anunció el Presidente el pasado 11 de septiembre, que permitirá reactivar la economía en las regiones más afectadas y a la gente contar con algunos recursos que le ayudarán a reconstruir sus viviendas.

Aún así, el dinero público resultará insuficiente y se necesitará de la participación de todos. Es urgente que la sociedad civil, los empresarios y las diferentes instancias del Estado, hagamos equipo de manera coordinada para la reconstrucción de inmuebles públicos y privados; sin duda el destino específico de los recursos para cada inmueble y su manejo transparente, fortalecerán la confianza en las instituciones y en el tejido social.

Además, no hay que perder de vista que la infraestructura existente antes de los sismos era precaria e insuficiente, por ello, en este esfuerzo de reconstrucción no debe perderse de vista la necesidad de mejorar la infraestructura dañada, lo que implica un mayor reto, pero todos juntos: sociedad, empresarios y gobierno hemos demostrado que unidos podemos superar cualquier desafío.

 

* Abogado especialista en materia Administrativa

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónSacapuntas / Heraldo de México

Sacapuntas