Jorge Carlos Ramírez Marín: El problema es el coro. Los 100 días

En Palacio Nacional, la escena se abre todos los días a las siete de la mañana

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JORGE CARLOS RAMÍREZ MARÍN SENADOR POR EL PRI

En 100 días, el problema es el coro. El Presidente habla y el coro, como en las tragedias griegas, hace de interlocutor, filtro e intérprete de un público silenciado por su estruendo.

El Presidente propone, dicta o juzga rodeado de un coro, cuya principal función es recordarle su carácter de héroe y reivindicador de la pieza que se desarrolla en el escenario político nacional.

En la tragedia griega, origen del teatro, al coro se le denomina la voz del poeta, porque interpreta el sentir del héroe y logra que sea escuchado por los espectadores, pero también, aunque no es un personaje, se comunica con otros personajes, los orienta o culpa, describe y juzga, y en algunos casos, participa en la acción.

A los 100 días del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, el coro se erige como el intermediario idólatra que sucumbe, renuncia a cualquier ejercicio de cuestionamiento y se postra frente al protagonista y da la espalda al público.

En los clásicos griegos, el coro también tiene una función demarcadora, a través de su participación se determina el inicio y fin de cada episodio; en la escena actual y equiparable, las problemáticas que ha enfrentado el actual mandatario en materia de desabasto de combustible, la toma de vías férreas por docentes sindicalizados de Michoacán, o la desaparición del subsidio para estancias infantiles, transcurrió y se resolvió al ritmo coral.

Aunque los afectados sigan resintiendo las consecuencias, para el coro son temas concluidos.

Sófocles, Eurípides y Esquilo, principales exponentes de la tragedia griega, también dieron al coro una función mediadora entre el acto escénico y la audiencia, por un lado replican los párrafos del personaje, e interpretan y proclaman el sentir del público, en nuestro caso, del pueblo bueno.

En el escenario de Palacio Nacional, la escena se abre todos los días a las siete de la mañana, para que el coro reafirme su naturaleza de intérprete y mediador en las palabras del Ejecutivo federal, quien refuerza la formación coral con la preselección de los integrantes que lo acompañarán.

Colaboradores y secretarios de Estado han demostrado que aunque la capacidad o visión del personaje principal tenga altura de miras, el coro, por su naturaleza, no tiene funciones para materializarlo.

 

SENADOR POR EL PRI

@JC_RAMIREZMARIN

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