Jesús y los sobrehumanos

Se requieren reporteros que planten cara al poder, no en el afán de robar cámara o desprestigiar la profesión

Salvador  Guerrero Chiprés / El Heraldo de México / 
 opinión / Columnistas El Heraldo
Salvador Guerrero Chiprés / El Heraldo de México / opinión / Columnistas El Heraldo

No, no es por aquello de la Semana Santa.

Hablo del coordinador de Comunicación del gobierno federal, Jesús Ramírez.

Al igual que el resto de sus predecesores, además de acoplarse al estilo de su jefe y a las dinámicas del gabinete, tiene que coordinar haciendo parecer un todo lo que las diferentes instancias informan.

La gran diferencia, en este caso, radica en las conferencias mañaneras de Andrés Manuel. No son menores estos eventos, particularmente por la importancia que les ha dado el Presidente en su diaria gestión.

 

UN MUERTO RECLAMA
En la mañanera de ayer, la reportera Nancy Rodríguez, de Oro Sólido —a nombre de otro periodista, Alejandro Acuña—, increpó al Presidente: no habían dejado pasar a las mañaneras a dicho reportero, quien acababa de sucumbir al cáncer. Él había solicitado poder participar en las ruedas de prensa, poniendo en su petición su condición terminal.

El Presidente reiteró la instrucción a todo su equipo —señaladamente al personal de Comunicación— de actuar con la mayor humanidad y sensibilidad posible en el desempeño de sus funciones.

EL TRABAJO
Como en muchos lados, en México hay reporteros de todos los tipos. Los incisivos, quienes con una pregunta demuestran los errores; aquellos que pueden hacer reír y también los que saben meter un home run con sus argumentos. Unos más, que no periodistas, y practican el arte de la genuflexión a ultranza.

Otros, que apenas hacen sus pininos. Tratar con periodistas puede ser una labor divertida; a veces incluso un duelo de inteli-gencias.

Tratar con los yo-yos, una prueba de paciencia. Soportar a barberos y divas, un dolor de cabeza. Denostar solicitudes que resultan reales y sensatas, una constricción o arrepentimiento.

Así, en realidad, Ramírez desempeña una labor poco envidiable. Por un lado, pidiéndole a sus compañeros que entreguen cifras verificadas, lo cual no hacen. Por otro, tratar con quienes se sienten dioses encarnados y no simples mortales.

LAS DEIDADES
Standuperos, folletineros, estrellas estrelladas son de los que no deberían tener entrada a las mañaneras.

Sólo entorpecen la comunicación y no contribuyen con preguntas inquisitivas a la realidad nacional.

Se requieren reporteros que planten cara al poder, no en el afán de robar cámara un día o desprestigiar la profesión. Reporteros que demanden información cierta y señalen tanto errores como aciertos. Los que pretendan ser tratados como deidades, mejor que vayan a probar suerte en las telenovelas…

LA REFLEXIÓN Y EL RECOGIMIENTO
¡Qué afortunado resultará el descanso en estos días feriados! Y no sólo para Comunicación Social, sino para todo el Poder Ejecutivo federal.

Tendrán tiempo para enfriar motores, luego de haber abierto tantos frentes en cuatro y medio meses de trabajo. Días para el recogimiento y hasta para reflexionar –por qué no—si le conviene a este gobierno seguir con el ejercicio de las mañaneras.

VERÓNICA MALO GUZMÁN COLABORADORA

@MALOGUZMANVERO

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