Basura cero

El éxito de este programa y la gran historia que puede escribirse para esta ciudad reside en sus habitantes, que debemos separar la basura para su gestión

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Estamos aún lejos de ser una ciudad con el concepto Basura Cero. Creado en Australia en 1995, el concepto zero waste busca a través de una correcta gestión de los residuos sólidos alcanzar el objetivo de no impactar la tierra, el aire y el agua.

El gobierno de la Ciudad de México a través del Agencia de Gestión Urbana que comanda Jaime Slomiansky, adoptó el concepto basura cero al establecer la nueva norma 024, con el objetivo de gestionar los residuos ciudadanos en 4 categorías. Vale la pena recordarlas. Orgánicas, inorgánicas reciclables, inorgánicas no reciclables, manejo especial y gran volumen.

La basura orgánica será enviada a un biodigestor que producirá gas metano para energizar el alumbrado público. La basura inorgánica no reciclable, será enviada a la planta termo valorización para energizar el Sistema de Transporte Colectivo Metro.

A poco más de 2 meses de su implementación, la nueva norma ha dado los resultados esperados para tan poco tiempo. En general la respuesta vecinal ha sido buena, ya que hoy en día suman 6 mil toneladas de basura que ya no han sido enviadas a los rellenos sanitarios.

El éxito de este programa y la gran historia que puede escribirse para esta ciudad reside en sus habitantes, en los vecinos quienes debemos separar la basura para su mejor gestión. Sin embargo, es frustrante ver en colonias supuestamente educadas y ordenadas, que las personas abandonan su basura en plena calle, tal es el caso de las colonias Florida y exHacienda de Guadalupe Chimalistac, en la delegación Álvaro Obregón.

Bajo el argumento de que el camión de la basura no pasa, los vecinos hacen de sus calles y camellones un verdadero tiradero. La emblemática y arbolada avenida Vito Alessio Robles, que se conecta a uno de los pulmones más importantes de la ciudad, los Viveros de Coyoacán, está convertida en un gran basurero por sus propios vecinos.

Aunque el fenómeno es común en la ciudad, llama la atención que, en una zona de supuesto alto poder adquisitivo, no se refleje la educación y el interés de quienes viven ahí. El espectáculo es deprimente. Cada vecino debe gestionar su basura, hoy es una convocatoria, próximamente será una obligación sancionable, nos dijo Jaime Slomiansky. La propuesta es hacer propias nuestras calles, mantenerlas limpias y depositar correctamente la basura. Si no lo hacemos así, nadie lo hará por nosotros.

Corazón que sí siente

Platiqué con Rosario Robles, Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano quien abordó un tema fundamental luego del terremoto de 8.2 grados Richter que nos sacudió el jueves pasado. Pidió al Dr. José Narro implementar un programa de salud emocional ante el terror, dolor y trauma que provocó el sismo. Buena idea. Ojalá que esa atención se extienda a todo el país.

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