Jeff Bezos: regreso al futuro

Jeff Bezos pone el pie sobre el cadáver de la empresa que Amazon.com ayudó a destruir de manera indirecta. Y sobre las ruinas, edifica un nuevo símbolo


El día de ayer, a las 10:00 de la mañana hora del Atlántico, Amazon.com abrió su primera librería física en Nueva York, la séptima en todos los Estados Unidos, y a la postre la que más expectación ha causado, no sólo por estar situada en la Gran Manzana, sino también porque ocupa el mismo espacio que alguna vez albergó una sucursal de Borders, la cadena de librerías que cesó sus operaciones el 31 de diciembre de 2010, y se declaró en bancarrota en febrero de 2011.

La ironía es cuando menos cruel, y cuando más, macabra. Jeff Bezos pone el pie sobre el cadáver de la empresa que Amazon.com ayudó a destruir de manera indirecta. Y sobre las ruinas, edifica un nuevo símbolo de su muy vasto imperio. Paradójicamente, y es necesario decirlo porque nadie parece recordarlo, el primer modelo de negocios de Jeff Bezos y Amazón.com fue una librería en línea.

Bezos fundó la compañía en 1994, pero vendería su primer libro en julio de 1995. Dos años más tarde, el 15 de mayo de 1997, la empresa pasó a ser pública y a cotizar bajo NASDAQ.

De eso hace exactamente 20 años, pero si examinamos lo ocurrido en este tiempo, parecería que han transcurrido dos siglos. En aquellos tiempos que hoy parecen míticos, Jeff Bezos lideró los primeros afanes de la disrupción digital e imaginó que un día los libros tal y como los conocemos, podrían ser sustituidos por versiones digitales.

El cambio de siglo y de milenio, el boom de las puntocom y la danza de millones que tuvo lugar en Wall Street, apuntalaron su idea y la convirtieron en una obsesión. El año 2004, Bezos ordenó a sus ingenieros y programadores que crearan el mejor lector digital del mundo, antes de que lo hicieran sus competidores. No lo lograron: el Sony Librie, precursor del Sony Reader, fue el primer e-reader y apareció en 2004.

El Kindle de Amazon llegaría a finales de 2007. Y no sorprendió ni fascinó a nadie… al menos en ese momento. Pero unos años más tarde las ventas se dispararon y potenciaron las de los libros electrónicos. Y quien podría ser mejor para vender libros electrónicos si no el retailer más grande del mundo: Amazon.com.

Bezos sorprendió al mundo cuando tomó la decisión de comprar el periódico The Washington Post en 2013, pero hasta hoy, con mínimas intervenciones, ha respetado el modelo tradicional del diario.

La librería Amazon Books que se halla situada en el centro comercial del Time Warner Center de Columbus Circle, será la primera de dos que habrá en Nueva York. A final del año se espera que sean 13. Y parecería un experimento, una excentricidad más de Bezos, algo que podría funcionar o no. Pero la realidad es que tratándose de Bezos las cosas siempre funcionan.

Las ventas de los e-readers han caído notablemente. También las de los libros electrónicos. Al mismo tiempo, hay un resurgimiento y una demanda importante por los libros físicos. Pese a ello, las acciones de Amazon.com suben sin parar todos los días. Ayer cerraron a 993.38 por papel, y más tarde o más temprano superarán la barrera de los 1,000 dólares.

¿Qué sabe Jeff Bezos del futuro que nosotros no?

Columna anterior: ¡Es la prensa, baby! ¡La prensa!

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