Jefa de Gobierno o Regente

Claudia Sheinbaum tiene frente a sí un escenario inmejorable para apuntalar a la capital del país y dejar su huella

Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México
Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México

Inicia un nuevo ciclo para la Ciudad de México y con el arribo de Claudia Sheinbaum al poder, habrá una jefa de Gobierno y un Presidente de la República del mismo partido, lo que no ocurría en la capital del país desde el régimen priista que vio su fin en 1997.

Se está frente a la gran oportunidad de lograr una verdadera coordinación con el gobierno federal o retornar a la figura de la Regencia supeditada al interés presidencial.

Desde hace 21 años el Distrito Federal estuvo sujeto a las presiones y chantajes del gobierno federal con temas fundamentales como el abastecimiento de agua, la salida de la basura, la coordinación del sistema educativo y la inyección de recursos federales para apoyar a la metrópoli. Los desencuentros con el Presidente en turno o el gobierno del Estado de México tenían una repercusión inmediata.

Todos los jefes de Gobierno electos sabían hasta dónde se podía estirar la liga y un desacuerdo podría generar una crisis inmediata. La llave del agua se podía cerrar en cualquier momento, argumentando labores de mantenimiento del sistema Cutzamala o negarse a recibir la basura que generan los habitantes de la ciudad, para que las calles de la capital se llenaran con el olor a podrido.

El gobierno capitalino nada puede hacer respecto al proyecto educativo, todo lo concentra la Federación, sólo atiende los problemas de mantenimiento de los centros escolares. Durante el sismo, las autoridades federales administraron el apoyo a las casi 2 mil escuelas afectadas en su infraestructura.

Los recursos federales son un tema sujeto a un estira y afloja de las negociaciones políticas; en este sexenio, a pesar de que iniciaron con una buena coordinación entre Miguel Ángel Mancera con Enrique Peña Nieto, al ex jefe de Gobierno le incumplieron la promesa de recursos para continuar las obras de ampliación de la Línea 12 del Metro, el tren Suburbano que iba a conectar Toluca con Observatorio y los fondos de capitalidad, entre otras cosas.

La visión integral de la metrópoli de la Ciudad de México con los municipios conurbados del Estado de México, Hidalgo y Morelos, siempre forman parte de un bonito discurso, pero cada entidad enfrenta como mejor le plazca los problemas de contaminación, agua, red de transporte, seguridad en la zona limítrofe, servicios públicos y pago de derechos por vehículos nuevos.

Ya nadie puede negar que los cárteles del crimen organizado se asentaron y operan en la ciudad, una estrategia coordinada con el gobierno federal podría ser más efectiva.

Sheinbaum Pardo tiene por primera vez la oportunidad de revertir la condición de la capital en muchos aspectos si recibe el respaldo de López Obrador y se canalizan recursos a proyectos específicos.

Tiene frente a sí un escenario inmejorable para apuntalar a la ciudad y dejar su huella como jefa de Gobierno, el reto es que la cercanía con el Palacio Nacional no permita el retorno de una Regencia.

 

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@esbarajas

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