De la Internet para la paz y el desarrollo centroamericano

El empoderamiento digital en la región se vuelve un imperativo para el desarrollo continental


Al calor de la creciente actividad para celebrar el Día del Internet, en El Salvador se organizó el Congreso Internacional Internet para la Paz. Semanas antes, desde Panamá se coordinó en las redes digitales la participación una reunión global para la gobernanza de la internet (IGF). En ambos eventos se demostró que la región centroamericana no está fuera de la discusión.

Las reuniones coincidieron con el periodo de celebraciones del Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información ­—Día del Internet— cuando se recuerda el aniversario de la fundación de la Unión Telegráfica Internacional (hoy Unión Internacional de las Telecomunicaciones) junto con la firma del primer convenio internacional sobre el telégrafo el 17 de mayo de 1865.

Pero también coincidieron con los efectos e incertidumbre por las consecuencias de acciones transnacionales que buscaron dejar inoperante la red de redes. Una cadena de sucesos que recordaron la necesidad de la cooperación en el cuidado del acceso digital cuando se trata de riesgos al desarrollo y a la arquitectura de la comunicación regional.

En la reunión de San Salvador se intercambiaron conocimientos sobre temas como el internet de las personas y el internet de las cosas, la relación entre privacidad y espacio público. El enfoque principal fueron las innovaciones para la construcción de la paz en el marco de la prevención de violencias en un momento en que la región y los países vecinos buscan salir del postconflicto o detener las escaladas de homicidios e inseguridad.

A la reunión de Panamá se convocó a quien esté interesado en promover un internet libre, abierto, seguro, estable y de acceso universal siempre y cuando se promuevan los usos benéficos para la sociedad.

Según el reporte de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en 2016, la asociación entre acceso tecnológico y desarrollo es una realidad que hace que las regiones con situación de desventaja económica como la centroamericana enfrenten mayor dificultad en la concreción de objetivos nacionales.

Para los expertos regionales, sin el desarrollo del acceso al conocimiento y a las tecnologías que permiten la comunicación, el desarrollo futuro a nivel nacional y local está en riesgo. Con estas iniciativas, la propuesta de acuerdos y acciones sobre la red de redes dice claramente que el empoderamiento digital en la región se vuelve un imperativo para el desarrollo continental.

La región no sólo tiene potencial, sino que participa activamente en el mundo de la sociedad de la información y del conocimiento. En San Salvador y en Panamá, lo fuerte ha sido la participación multisectorial en el que convergen desarrolladores, medios de comunicación, académicos y representantes de iniciativas colectivas como ICANN, LANIC e Internet Society que permiten la convergencia de agendas.

Lo importante de las nuevas rutas es la insistencia en la demanda por la ampliación de los accesos y los usos en servicio de las distintas poblaciones y comunidades en una región privilegiada por sus colindancias territoriales en América y por su acceso a los mares Caribe, Atlántico y Pacífico.

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