Incumplirá EPN 4 obras emblemáticas del sexenio, NAIM adiós a 105 mil mdp y Tren México-Toluca en 2020

*Ajustes normativos y de fondo a bancos con AMLO y fusión NAFIN-Bancomext; lista IDESA a revisión de Etilenio XXI; gana con 36.9% cancelación del NAIM en encuesta

Alberto Aguilar / Nombres, Nombres, Nombres / Heraldo de México
Alberto Aguilar / Nombres, Nombres, Nombres / Heraldo de México

AHORA RESULTA QUE las 4 obras de infraestructura emblemáticas que Enrique Peña Nieto anunció al arrancar su gestión quedarán en el tintero cuando apenas faltan 103 días para que finalice el sexenio.

El viernes Andrés Manuel López Obrador dio a conocer el informe de la evaluación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) que se construye en Texcoco y como se esperaba se cuestionaron costos, diseño, tiempos para su finalización, condiciones del suelo y hasta la incompatibilidad para el espacio aéreo por la fauna riesgosa, el añejo tema de los patos.

En el mar de intereses involucrados, está abierta la absurda posibilidad de concesionar el proyecto, lo que significará la entrega a la IP de un monopolio, o bien llevar el aeropuerto a Santa Lucía, pese a su incompatibilidad operativa con el AICM y el golpe mortal que recibirá la conectividad aérea al afectarse al principal hub.

Pero además AMLO abrirá foros de discusión y en octubre una encuesta nacional ya no referéndum, para que el pueblo de México nos ayude a resolver este asunto o sea un tema técnico al escrutinio de todos.

En el ínter queda en el limbo una inversión de 60 mil millones de pesos (mdp) ya comprometida en el NAIM que lleva Federico Patiño, otros 120 mil mdp por desembolsar y 105 mil mdp que venían y que quizá se esfumarán. En total 185 mil mdp.

Todo ello en un sexenio que aún no concluye y sin que ninguna autoridad haga comentario alguno, pese a que se tambalea el gran proyecto de infraestructura de EPN.

Como recordará por acusaciones de corrupción también fracasó el tren de alta velocidad México-Querétaro, al igual que el Transpeninsular —que AMLO retomará modificado— y que se abandonó por su baja rentabilidad.

Ahora por si fuera poco el panorama del tren México-Toluca tampoco es promisorio. Los permisos de impacto ambiental están entrampados, hay amparos por resolver y un notable retraso de la ruta crítica que planteó la SCT de Gerardo Ruiz Esparza.

Aunque los dos túneles proyectados ya se excavaron, la obra civil en el mejor de los casos se terminaría este año o a principios del 2019. Faltarían realizar todas las pruebas operativas e inclusive asignar la concesión para lo que será la operación y mantenimiento. Se cree que dicha responsabilidad recaerá en el FONADIN hoy al mando de Alfredo Vara, titular de BANOBRAS.

Como imaginará aún no hay fecha para la publicación de la convocatoria. También habrá que dar tiempo para la instalación de las catenarias, señalización, control y comunicaciones para el desplazamiento de 20 trenes que ya están listos y cuya construcción estuvo a cargo de la española CAF que lleva Maximiliano Zurita.

En ese sentido no es descartable que la puesta en marcha del tren México-Toluca bien pudiera prolongarse hasta 2020, amén de las diversas variantes al proyecto por parte del próximo gobierno que es probable que querrá imponerle su propio sello.

Así que un mal balance de las obras representativas de esta administración y en concreto el futuro del NAIM en entredicho con la pésima señal para la certidumbre de las inversiones, amén de las muy probables acciones legales que vendrían.

LE PLATICABA QUE Andrés Manuel López Obrador evalúa diversos ajustes normativos y de fondo para que el sistema financiero se convierta en un motor de mayor crecimiento económico. Para ello la banca tendría que dar mucho más crédito a las Pymes. Una fórmula previsible sería el aplicar reglas diferenciadas a los bancos por su tamaño para estimular a los pequeños y medianos frente a los grandes, todos ellos extranjeros y cuyos parámetros de comportamiento se deciden más bien en función de los criterios de rentabilidad de sus casas matrices. También la posible fusión entre NAFIN que lleva Jacques Rogozisnki y BANCOMEXT de Francisco González, otra idea que se pondera como le adelanté va en el mismo sentido. Los análisis son coordinados por Abel Hibert, muy cercano a AMLO. Así que la SHCP de Carlos Urzúa estará muy activa al respecto.

Y EN EL afán de escudriñar diversas licitaciones, recién Rocío Nahle, próxima cabeza de SENER, advirtió que revisará el proyecto Etilenio XXI. Esta fue una subasta que ganó en noviembre del 2009 la mexicana IDESA de Guillermo Gutiérrez y que lleva José Luis Uriegas con la brasileña Braskem. Se firmó en 2010. El consorcio está preparado para lo que venga. En su momento la ASF que ahora lleva David Colmenares evalúo el asunto. Además 17 bancos que participaron en el financiamiento también lo inspeccionaron con lupa, entre ellos NAFIN, BANCOMEXT, Banco Mundial, BID y las instituciones de fomento de Brasil, Italia y Canadá. El expediente salió a cuento por el abasto de etileno por PEMEX que dirige Carlos Treviño y la problemática en su división de petroquímica.

EN UNA ENCUESTA telefónica que el viernes realizó la firma Massive Caller de José Carlos Campos para consultar a los mexicanos sobre la construcción o cancelación del nuevo aeropuerto (NAIM) que lleva Federico Patiño, los resultados obtenidos serían un preludio a lo que quizá AMLO ya conoce. El 36.9% opinó que ese proyecto debe cancelarse y 34.8% está por que continúe. Otro 28.3% dijo que no tiene idea. El ejercicio incluyó 2 mil encuestas a nivel nacional.

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