Inclusión Financiera. Equidad y desarrollo

Los datos de la ENIF 2018 revelan que, entre 2012 y 2018, la inclusión financiera en México se incrementó

Bernardo González Rosas / Presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores / Heraldo de México
Bernardo González Rosas / Presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores / Heraldo de México

Con esta columna, me despido de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, deseo el mayor de los éxitos a sus colaboradores. Que sigan construyendo el Sistema Financiero estable, íntegro, competitivo, incluyente e innovador que debemos heredar a nuestros hijos.

La inclusión financiera es uno de los principios que debe guiar la arquitectura de cualquier sistema financiero porque a partir de ésta, se puede mejorar la calidad de vida de las personas, coadyuva a disminuir la desigualdad económica en un país y contribuye al desarrollo económico nacional y local.

El pasado viernes presentamos los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, esfuerzo realizado por tercera ocasión por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. La encuesta permite medir el avance en nuestro país en la materia y por tanto, contar con elementos objetivos para diseñar y focalizar políticas públicas que incrementen el acceso y uso de los servicios financieros.

Los datos de la ENIF 2018 revelan que, entre 2012 y 2018, la inclusión financiera en México se incrementó.

El número de adultos con al menos un producto financiero (cuenta, crédito, seguro o Afore) creció en 15 millones, al pasar de 39 a 54 millones, lo cual equivale a 68 por ciento del total de los adultos. De este total, 6.5 millones, principalmente de mujeres, reciben los apoyos de Prospera en cuentas bancarias.

Lo anterior ha permitido que la brecha de género se haya reducido en los últimos seis años. En 2012 existían 11 puntos porcentuales de diferencia entre los hombres que tenían una cuenta y las mujeres, mientras que en 2018 esta diferencia es menor a 3 puntos. En las zonas rurales, incluso las mujeres tienen más cuentas que los hombres.

Estos avances, entre otros que se pueden leer en la ENIF, son resultado de los esfuerzos de todos. La Reforma Financiera fue un catalizador para inclusión financiera; ya que fomentó la competencia, impulsó el ahorro y el financiamiento, así como fortaleció los esquemas de protección al consumidor.

Otros esfuerzos fueron la aprobación de la Política Nacional de Inclusión Financiera y la Estrategia Nacional de Educación Financiera. A su vez, la banca de desarrollo diseñó e implementó programas que incidieron positivamente en este rubro, como el Programa Integral de Inclusión Financiera de Bansefi, Mujeres Pyme de Nafin o Pequeño Productor de Nacional Financiera.

Los avances son alentadores; pero existen brechas que cerrar que también encontramos en la encuesta. Por ejemplo, 20 por ciento de los adultos con un empleo formal recibe su salario en efectivo. Además, sólo la mitad de la población adulta con un celular posee una cuenta. Esto último demuestra el potencial que tiene la banca digital y la Ley FinTech, así como el fomento de pagos digitales para eliminar el uso del efectivo, especialmente para compras de bajo valor, pagos de transporte y de servicios públicos.

Aún queda por hacer, pero México es hoy un referente mundial en materia de políticas de inclusión financiera y medición de su avance.

 

PRESIDENTE DE LA COMISIÓN NACIONAL BANCARIA Y DE VALORES

@bernardogr77

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