¿Incertidumbre y/o negociación?

Estamos frente a un escenario inédito, el riesgo es que ni el gobierno electo ni los empresarios e inversionistas entiendan el alcance de las consecuencias de sus decisiones

Óscar Sandoval / Articulista invitado / El Heraldo de México
Óscar Sandoval / Articulista invitado / El Heraldo de México

El objetivo se está logrando. Se presenta frente a los llamados tomadores de decisiones como incertidumbre, se apellida negociación. A nombre del poder del pueblo las decisiones generan volatilidad en el poder de los mercados.

Las consecuencias no las conocemos del todo porque los tiempos y la estructura de la economía han cambiado. Por momentos pensamos en función de la crisis del 94–95, en otros hacemos referencia a las crisis y estructuras financieras anteriores.

El hecho es que estamos frente a un escenario inédito, el riesgo es que ni el gobierno electo, ni los empresarios e inversionistas entiendan el alcance de las consecuencias de sus decisiones.

Una y otra vez decimos que Andrés Manuel López Obrador está haciendo lo que dijo. El 9 de marzo de 2018 fue a la Convención Bancaria 81 de la Asociación de Bancos de México. Ahí fue claro: La fórmula consiste en acabar con la corrupción, con la impunidad y con los privilegios, éste último elemento es clave frente a la volatilidad generada por la estrategia de Ricardo Monreal sobre las comisiones bancarias. No es un pleito, es una negociación que parte de la premisa de que el poder político siempre termina ganando y que la desestabilización es también una forma de tomar el control.

El ahora Presidente electo agregó: Les digo que no vamos a afectar a la banca en nada, que tengan confianza; que se requiere de una banca fuerte en el país. Lo que les proponemos, esa es mi propuesta específica, es que se amplíe el servicio bancario al país. Frente el nerviosismo también es importante recordar que el Estado va a promover el desarrollo en esta convergencia de inversión pública y privada para que tengamos crecimiento y empleo.

En política también aplican las leyes de la física: causa y efecto. Si queremos entender el nuevo tablero llamado Cuarta Transformación (4T), entonces reaccionemos respecto a lo que López Obrador señaló claramente. La Banca debería presentar al país una estrategia de ampliación del servicio bancario y de mejores condiciones para los futuros usuarios que obligadamente llegarán a raíz de los nuevos programas sociales. Hay ejemplos de privados que ya lo han hecho con mucho éxito.

Hay claramente una oportunidad en el mercado interno que será la razón por la que gobierno, inversionistas y empresarios al final, tomarán decisiones. En la 4T La inclusión va a suceder y seguramente será a través de la Secretaría del Bienestar, la moneda en el aire es la vía para desdoblar esa estrategia y hasta donde van a estirar la liga las dos partes en el proceso.

México está en medio y la irritabilidad de los mercados no está para desestimarse. La pregunta es: ¿quién va a cachar la moneda? ¿La negociación va a esperar hasta que caiga en el piso? ¿Cuánto va a costar al país el proceso?

 

ANALISTA POLÍTICO Y FINANCIERO

[email protected]

@OSANDOVALSAENZ

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónMartha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

La mirada de Santiago Nieto