Incertidumbre

Genera nerviosismo entre inversionistas la falta de una definición sobre el nuevo aeropuerto

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

En las últimas dos semanas, el mercado bursátil ha reportado una fuga de capitales por un monto de 500 millones de pesos, derivado esto de varios fenómenos, pero particularmente por la incertidumbre que ha generado el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Agentes económicos e inversionistas nacionales y extranjeros se mantienen a la expectativa, pero han decidido frenar futuras inversiones y no moverán un solo centavo hasta no saber qué pasará con la obra más grande de los últimos tiempos en nuestro país.

De acuerdo con altos ejecutivos de la banca comercial y privada, los hombres del dinero no han recibido ninguna señal positiva del próximo gobierno y eso los ha obligado a actuar con mucha cautela. La falta de un mensaje claro y los vaivenes en el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador, me dicen, lo único que han provocado es nerviosismo e inestabilidad y creen que esto seguirá incrementándose en tanto no haya una definición.

Estiman que la presión se incrementó en los últimos días, producto de la consulta ciudadana que inicia mañana, pero anticipan que cancelar el proyecto enviaría un pésimo mensaje para los hombres del dinero.

Esperan que haya sensatez en López Obrador y corrija, si es necesario, porque es de sabios equivocarse y cambiar el rumbo, sobre todo si el Presidente electo buscará inversiones para futuros proyectos, como el Tren Maya, por ejemplo. Otro tema que también metió presión en los últimos días fue la mala nota que la calificadora Fitch Ratings otorgó a Petróleos Mexicanos.

Cambió de estable a negativa su perspectiva debido a la incertidumbre y eso no gustó ni a López Obrador ni a la futura secretaria de Energía, Rocío Nahle, quien tachó de absurda la medida, mientras que el Presidente electo se pronunció contra la agencia, al señalar que debe responsabilizarse de su respaldo a la Reforma Energética.

Fitch ya había adelantado calificaciones negativas para países latinoamericanos por su bajo crecimiento económico y los riesgos internos. Y en el caso de México, puso en ese costal al debate sobre el presupuesto federal de 2019 y el inicio del nuevo gobierno.

Otra calificadora, Moody’s, también había advertido de una menor calificación a Pemex si el Presidente electo suspendía las exportaciones de petróleo.

Esos vaivenes, junto con la caravana de migrantes centroamericanos que tomó por sorpresa al gobierno actual y al gabinete de Andrés Manuel, también generaron ruido entre los inversionistas, quienes tienen dinero, pero no están dispuestos a invertirlo mientras prevalezca una falta de definiciones. Y lo peor de todos es que no se trata sólo de un amago. Es una realidad que ya se materializó en la fuga de 500 millones de pesos. Y eso que el nuevo gobierno todavía no arranca.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: La incertidumbre es una margarita, cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.

 

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@ALFREDOLEZ

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