IMSS-SHCP y Pemex

¿Sabrá sumar Germán; Carlos Urzúa tendrá el ingenio y la disciplina para obtener recursos?

Gregorio Ortega/ Columnista. 
FOTO: ESPECIAL
Gregorio Ortega/ Columnista. FOTO: ESPECIAL

Los servicios de salud del Estado no están concebidos para ser rentables, pero deben mantener un equilibrio entre la calidad del servicio y el gasto. Hubo y hay quienes hacen negocio. Entre los más dañinos para los pacientes y el presupuesto destaca la adquisición de medicamentos, pero dejan mucho dinero la alimentación en los hospitales y el lavado de ropa.

El IMSS fue una institución rica: poseyó teatros, creó centros vacacionales, produjo telenovelas… y además las cuotas obrero-patronales, contra la norma, fueron usadas con fines políticos. Así como se ofreció anular la condonación de impuestos, también deben dejarse de lado los convenios con los patrones que las adeudan.

Germán Martínez Cázares hizo pública, de manera estridente, la manera en que la SHCP administra la crisis del sector salud. ¿Podrá sumar conciencias y voluntades en la voz de alarma, y transformarlas en acción política? Ahora puede constatarse que los pobres dejaron de estar en primer lugar, y que el país se gobierna con propósitos políticos y de permanencia, no con afán de servicio.

La economía mexicana está en crisis, tan profunda como la pérdida de valores éticos y morales. De otra manera, cómo explicar la presión de Mike Pompeo con el tema de los migrantes que llegan por la frontera guatemalteca y compromete la seguridad regional de Estados Unidos, y la nacional de México, en un momento en que los efectos del cambio climático favorecen enfermedades que pueden producir epidemias, cuando la viabilidad del sector salud mexicano está comprometida por la política restrictiva de SHCP.

Alguna preocupación traerá Christine Lagarde, que el próximo miércoles se entrevista con el Presidente constitucional de todos los mexicanos. Las visitas de cortesía por parte de los directivos de los organismos financieros internacionales resultan siempre onerosas, porque vienen a externar, de viva voz, lo que se niegan a dejar asentado por escrito, a menos de que el gobierno del país anfitrión lo considere conveniente.

Mientras lo anterior sucede, el gobierno cuyo mantra es erradicar la corrupción hoy, y sancionar la de ayer, sólo inhabilita a Emilio Lozoya Austin por 10 años para el desempeño de cualquier función administrativa, lo que al supuesto corrupto sólo le hace lo que el viento a Juárez. ¿O no?

Preocupados han de estar los capitostes que lo amparan por ser sus cómplices, porque las leyes políticas no escritas dejaron de operar, y también porque Emilio Lozoya carece de la formación ética de Jorge Díaz Serrano, que, para no señalar a Alicia López Portillo como la responsable del fraude a Pemex, se mordió uno y la mitad del otro; cumplió sentencia como amigo de José López Portillo, y como caballero.

Sería oportuno y prudente que se rastreara quiénes fueron los usufructuarios de la pinacoteca del ingeniero Díaz Serrano. ¡Vaya época de la renovación moral! ¿A dónde nos lleva la regeneración nacional?

GREGORIO ORTEGA MOLINA

WWW.GREGORIOORTEGA.BLOG

@ORTEGAGREGORIO

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