Ignacio Cabrera Fernández. Infonavit: la (cruda) realidad

Urge un plan de recuperación de vivienda con visión integral, ya que en muchos casos representa problemáticas sociales y, en algunos casos, viviendas invadidas por la delincuencia organizada

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Ignacio Cabrera, Consultor en Desarrollo Urbano y Vivienda

El Coneval y el INEGI han detectado cinco millones de viviendas en el abandono. Sólo en 2018 fueron abandonadas 55 mil viviendas, dijo el nuevo director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), Carlos Martínez, quien destacó, además, que eso mismo ocurre con 80 mil viviendas cada año.

Las dejan por defectos en la construcción, por ubicación en zonas de riesgo o porque simplemente la gente no puede pagarlas, ya que bajo el esquema de crédito actual, se resta y se resta a los trabajadores, y nunca baja la deuda.

Hemos escuchado permanentemente que durante los mandatos de Vicente Fox y Felipe Calderón México experimentó un boom en los desarrollos inmobiliarios de interés social. Pero también aumentó el número de casas abandonadas construidas por el Infonavit. Lo más grave es que éste modelo expansivo de desarrollo de trabajo perduró durante el perIodo de Enrique Peña Nieto, donde se construyeron las casas lejos de los centros de trabajo e incluso en zonas de alto riesgo.

El resultado de la aplicación del modelo anteriormente descrito dio como resultado el abandono de viviendas, y la insatisfacción de los trabajadores que habían invertido ahí su patrimonio.

Urge un plan de recuperación de vivienda con una verdadera visión integral, ya que en muchos casos representa problemáticas sociales y, en algunos casos, viviendas invadidas por la delincuencia organizada.

Es muy importante que este Plan Nacional de Recuperación esté contemplado dentro de la Política Nacional de Vivienda (PNV) como parte de la atención a los grandes retos en materia habitacional. Recordemos que la vivienda es una de las actividades con el mayor efecto multiplicador sobre la economía de la ciudad; hasta hoy, en la CDMX la acción del Infonavit ha sido prácticamente nula. En todos los segmentos del mercado y para todos los tipos de vivienda existe una deuda de dicho fondo para los trabajadores. La CDMX contribuye con 17.4 por ciento del total de los trabajadores del país, y el rezago en la atención a sus derechohabientes es sumamente grave y creciente.

Existe una enorme opción para canalizar, después de muchos años, recursos, y así pagar una gran deuda histórica que el Infonavit tiene con la clase trabajadora de esta gran CDMX. Las políticas públicas que requiere esta gran metrópoli de redensificación, mejoramiento y regeneración urbana, necesita de instrumentos administrativos y financieros que lo hagan posible.

Estos instrumentos deberán incluir un acuerdo por el que se cree una coordinación general de un programa emergente de regeneración urbana y vivienda para la CDMX, así como una resolución de carácter general por la que se otorgan facilidades administrativas y se condona el pago de las contribuciones para promover la redensificación, mejoramiento y regeneración urbana y habitacional.

Ahora es la oportunidad, por tanto tiempo anhelada, de contar con una política integral de vivienda para la CDMX.

 

CONSULTOR EN DESARROLLO URBANO Y VIVIENDA

 

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