IFB, ¿cambio de tendencia?

La ID se verá afectada en mayor o menor medida, por la cancelación de la construcción del NAIM en Texcoco

Arturo Damm / Pesos y contrapesos / Heraldo de México
Arturo Damm / Pesos y contrapesos / Heraldo de México

Las consecuencias más graves de la cancelación de la construcción de Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco no fueron las que ya se dieron sobre el tipo de cambio (depreciación) y sobre el mercado bursátil (caída), sino las que se darán en las decisiones de los empresarios, tanto nacionales como extranjeros, para invertir directamente en México, inversión directa (ID) de la cual depende la producción de bienes y servicios, la creación de empleos y la generación de ingresos.

La ID tiene como uno de sus principales componentes a la inversión fija bruta (IFB), que se efectúa en instalaciones, maquinaria y equipo, es decir, en la infraestructura necesaria para la producción de satisfactores, para la creación de empleos, para la generación de ingresos.

El comportamiento de la IFB es un buen indicador del comportamiento de la ID, que se verá afectada, de una u otra manera, en mayor o menor medida, por la cancelación de la construcción del NAIM en Texcoco y, ¡sobre todo!, por la manera en la que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tomó la decisión: a partir de una consulta ciudadana amañada, propia de una democracia desvirtuada.

Ya conocemos el comportamiento de la IFB el pasado mes de agosto, y dejó mucho que desear.

En términos anuales (comparando cada mes con el mismo mes del año anterior) y desestacionalizados (eliminando los factores estacionales y de calendario, lo cual hace posible una mejor comparación), la IFB decreció 2.2 por ciento.

Un año antes, en agosto de 2017, creció 0.4 por ciento. Un mes antes, en julio de 2018, creció 4.3 por ciento.

Entre enero y agosto de 2017 el crecimiento promedio mensual de la IFB fue de menos 1.07 por ciento.

Un año después, entre enero y agosto de 2018, resultó de 2.57 por ciento, de tal manera que, tomando en cuenta este indicador, los resultados de 2018 han sido mejores que los de un año antes, lo cual es una buena noticia.

Pero lo que no es una buena noticia es el crecimiento del menos 2.2 por ciento que se registró en agosto, y la pregunta es si se trató de un hecho aislado, y en septiembre y octubre se retomó el crecimiento de la IFB, o si se trató de un cambio de tendencia, y en septiembre y octubre se mantuvo el crecimiento negativo de la IFB, ¡todo ello antes de que se conociera la decisión de cancelar la construcción del NAIM en Texcoco!

La respuesta la tendremos, para septiembre, el 6 de diciembre y, para octubre, el 14 de enero, fechas en las que el INEGI publicará la información respectiva.

Variable a la que habrá de seguirle la pista con lupa será la IFB, que se verá afectada por la decisión de cancelar la construcción del NAICM en Texcoco.

Lo que está por verse es la magnitud y duración de esa afectación y las consecuencias que ello tendrá sobre el crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de la producción, que depende de la ID y, por ello, de la IFB.

 

 

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@ARTURODAMMARNAL

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