Administrar la emergencia

La estrategia de López-Gatell ha sido retrasar la fecha en la que el país tendrá la curva más alta de contagios y sean manejables las áreas de terapia intensiva

Carlos Zúñiga / Acceso libre / El Heraldo de México

Entramos a la fase 2 ante la pandemia de COVID-19. La transmisión de la enfermedad ya es comunitaria y es inevitable que dentro de poco México llegue a la Fase 3, donde la propagación del nuevo coronavirus será más extensa y miles de personas resultarán contagiadas. Esto implicará medidas más drásticas, como el confinamiento obligado y la detención forzosa de las actividades productivas. 

Hugo López-Gatell, el subsecretario de salud y vocero oficial, dejó muy claro esta semana cuáles serán la prioridades del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para enfrentar las nuevas etapas. Apuestan a atender sólo los casos más graves para evitar la saturación de los hospitales del sistema de salud con el fin de prevenir su colapso y a intentar afectar lo menos posible a la economía. 

Para nadie es secreto la fragilidad de ambos rubros y por ello la intervención de la vida pública ha llevado un tiempo distinto a otros países. La estrategia de López-Gatell ha sido retrasar la llegada de la fecha donde el país tendrá la curva más alta en las estadísticas de contagios, mantener manejables las áreas de terapia intensiva y con ello, tener como resultado final un total menor de enfermos entre toda la población general. Para el funcionario, ha sido de vital importancia ubicar en el tiempo los momentos en los que el gobierno debe intervenir, para no hacerlo muy temprano, donde las acciones no tendrían ningún efecto, o muy tarde, cuando ya poco se podría hacer por controlar la expansión.

Pero estas decisiones se toman con base en el número de casos confirmados y es aquí donde entra la polémica. Cada día crecen las sospechas de un subreporte.

Mientras el mundo se decanta por hacer la mayor cantidad de pruebas y acercar a los posibles infectados la forma de comprobar si tienen o no coronavirus, en México parece que se hace todo para no tenerlas al alcance. El gobierno de Jalisco ha denunciado lo que parecen trabas para obtener pruebas rápidas y son todavía pocos los laboratorios que pueden ofrecer este servicio.

Además, desde hace días se habla de una clasificación errónea de causas de muerte, sin que hasta el cierre de esta edición el vocero López-Gatell haya dejado muy claro que no se trata de una manera de maquillar la cifra oficial de muertos por COVID-19.

Hace falta información real, incontrovertible. Tener la certeza de que el gobierno de López Obrador está tomando decisiones considerando el panorama real. No hacerlo, será imperdonable. Seguro están conscientes de eso.

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CONTRASEÑA: Focos rojos en las áreas de seguridad y justicia en el Valle de México, primero por los saqueos registrados esta semana organizados vía redes sociales y ahora por las miles de personas que se han quedado sin fuente de ingresos y buscarán maneras no legales de hacerse de dinero. Autoridades de la Ciudad de México y Edomex temen un aumento en las cifras de la delincuencia común, primordialmente el robo. Tienen gran reto encima.

POR CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ 

CARLOSZUNIGAPEREZ@GMAIL.COM

@CARLOSZUP

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