Huachicoleros de cuello blanco

La guerra contra el robo de combustible rendirá nuevos frutos: pronto sabremos nombres y rostros de los responsables

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

En cuestión de días, el gobierno federal dará a conocer el resultado de una investigación sobre convenios de colaboración y donaciones entre Petróleos Mexicanos, gobiernos estatales y municipales, secretarías de Estado y organizaciones sociales.

Se trata de instrumentos legales que servían para entregar asfalto y combustible como donativos, pero se desarrollaron sin control alguno y fueron utilizados para negocios entre particulares y autoridades.

Uno de los primeros casos que conoceremos será el de un convenio entre Pemex y el Estado de México en la pasada administración, cuyo monto asciende a unos 125 millones de pesos. Por el sigilo de las investigaciones, me dice la autoridad que no es posible dar a conocer en este momento los nombres de funcionarios involucrados, pero me adelantan que Consorcio Gasolinero Plus fue la empresa privada que estuvo involucrada en este negocio.

El modus operandi es muy simple: el gobierno del Estado suscribió el convenio con Pemex para recibir el combustible, y éste era enviado a las estaciones de la firma en cuestión para comercializarlo y así, todos los involucrados, felices y contentos.

El nombre de Consorcio Gasolinero Plus resulta desconocido para muchos, pero cobra relevancia cuando se sabe que pertenece a la firma Hidrosina, cuyo propietario, William Jorge Karam, estuvo en boca de todos recientemente cuando se supo que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó sus cuentas bancarias.

Según las investigaciones, desde 2015, al menos nueve gasolineras comercializaban ilegalmente el hidrocarburo que se había donado a diversas instancias como la Secretaría de la Defensa Nacional y el gobierno del Edomex. Cinco de las estaciones señaladas pertenecen al Grupo Hidrosina Plus, conformado por 24 empresas en las que participan como accionistas los hermanos William, Gabriel y Paul Karam. Ésos y otros nombres están ya en varias carpetas de investigación en manos de la Fiscalía General de la República, Pemex y la UIF, y pronto conoceremos de cara y nombre a las otras piezas de este terrible rompecabezas que durante años hizo negocio al amparo del poder y del combustible, propiedad de la nación.

 

Mal sabor de boca dejaron ayer Ricardo Monreal y Martí Batres, tras desdeñar la visita del titular de la Sedatu al Senado, Román Meyer, quien acudió a la reunión previa de la fracción de Morena y ninguno de los dos se apareció para dar la bienvenida al más joven de los secretarios de Estado de Andrés Manuel.

 

El estado de salud de Miguel Barbosa ya tuvo consecuencias: 55 de los 59 integrantes de Morena en el Senado salieron a respaldar la postulación del senador Alejandro Armenta como aspirante a la gubernatura de Puebla.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: El que se mete a la política, es como el gato en la chimenea… o sale quemado o sale tiznado.

 

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@alfredolez

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