Homero Niño de Rivera: Segunda Vuelta

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El pasado 19 de abril la encuestadora Ipsos publicó en el diario Le Monde, de París, sus últimas proyecciones respecto a los resultados electorales de los comicios presidenciales de Francia, que se celebraron el 23 de abril. Lo publicado ese miércoles 19 adelantaba lo siguiente  en cuanto a los principales contendientes: Emmanuel Macron (centro) 23%, Marine Le Pen (derecha) 22%, Francois Fillon (centro derecha) 19%, Jean-Luc Mélenchon (Izquierda) 19%. Es decir, una elección muy competida y cerrada.

Los resultados al final de la jornada electoral del 23 de abril fueron los siguientes: Macron 24%, Le Pen 21%, Fillon 19%, Mélenchon 19%. Lo primero que sobresale es que se rompe el mito de que las encuestas ya no reflejan el sentir de los ciudadanos. Hay algunas que sí, y esta es la prueba, el resultado de la elección es sorprendentemente parecido a lo que previó la encuesta. Lo segundo a resaltar es que el ganador de las elecciones presidenciales cuenta solamente con el 24% de los votos de los electores de aquel país.

¿Pero cómo se puede gobernar a todo un país solo con el apoyo del 24% de sus ciudadanos? Parecería imposible. Por eso en Francia, como en muchas de las democracias del mundo, existe la segunda vuelta electoral. Es decir, volverán a competir este 7 de mayo en una segunda elección, los dos candidatos con mejores resultados en la primera jornada, en este caso, Emmanuel Macron y Marine Le Pen. El ganador gobernará ese país, ahora sí, con el apoyo de la mayoría de sus ciudadanos.

Este escenario viene a cuento porque en nuestro país, el próximo año que tendremos elecciones presidenciales, podríamos tener un situación similar. Imaginen que la elección se divida entre tres o cuatro candidatos principales, esté muy cerrada y que ninguno alcance siquiera el 30% de los votos. La diferencia es que aquí no contamos con segunda vuelta electoral y, entonces sí, ese candidato gobernará nuestro país con un porcentaje muy bajo de apoyo ciudadano.

En México en distintas ocasiones se han presentado iniciativas de reforma de ley para contar con ese modelo y lograr así mayor legitimidad y gobernabilidad en nuestros gobiernos. Nunca se ha logrado.

Nuestra legislación obliga a que los cambios a la ley en materia electoral se tienen que llevar a cabo 90 días antes del inicio del proceso electoral que se pretende modificar. En este caso el inicio del proceso electoral de las elecciones del próximo 2018, es decir, cuando el INE da el banderazo de salida, es, por ley, la primera semana de septiembre de este año. Noventa días antes de eso es la primera semana de junio. Esto quiere decir que cualquier cambio en materia electoral que se pretenda hacer debería quedar listo este mes de mayo.

La segunda vuelta electoral premia la sensatez, valora la prudencia. Castiga los radicalismos, sanciona la demagogia. La segunda vuelta electoral le daría a nuestros gobiernos mejores acuerdos, mayor eficiencia, legitimidad y apoyo. ¿Valdrá la pena? Yo creo que sí. Desgraciadamente para esta elección de 2018 ya no tenemos tiempo.

Todo el éxito a El Heraldo de México en esta nueva etapa. Gracias por la invitación a formar parte de sus articulistas, espero estar a la altura de la circunstancia y, sobre todo, de sus lectores. ¡Enhorabuena!

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ARTICULISTA INVITADO

Homero Niño de Rivera

*Secretario del Ayuntamiento de San Pedro Garza García

 

 

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