Homero Niño de Rivera: Ciudades felices

Seremos más felices en la medida en que tengamos un mejor lugar para vivir y nuestro entorno nos genere mejores experiencias y sentimientos

Homero Niño de Rivera: Ciudades felices

Cada vez es más común escuchar qué tan felices somos o cómo está la felicidad en los distintos países. Encontramos mediciones a partir de los sistemas políticos, la democracia, la educación, la corrupción, del ingreso per cápita.

El último reporte de la ONU sobre la felicidad en América Latina dice que Costa Rica, Chile, Brasil, Argentina y México, en ese orden, son los más felices.

Pero casi nunca se habla sobre qué tanta felicidad producen las ciudades.

Y creo que son éstas, más que los países, las que tienen la capacidad de generar más estándares de felicidad en sus ciudadanos. Cada vez nos hemos venido dando cuenta que son los centros urbanos, y no los países, los que pueden modificar la calidad de vida. El cuidado al medio ambiente, la seguridad, la convivencia, los servicios básicos, la movilidad, los centros de trabajo y nuestros espacios de esparcimiento son temas locales.

El escritor y urbanista canadiense Charles Montgomery escribió en 2013 un libro titulado Ciudades felices, y éste ha revolucionado la forma en que concebimos nuestras ciudades. Sostiene que en materia de felicidad, son las ciudades las que tienen la capacidad de generar más patrones de bienestar. Esto se puede lograr a partir del diseño urbano.

Es más agradable nuestro día cuando tenemos más contacto con la naturaleza, nos sentimos mejor si convivimos con nuestros vecinos, estamos de mejor humor en nuestro trabajo si hacemos menos tiempo en llegar, tenemos más bienestar si caminamos más. Ésta es la tesis de Montgomery. Esta nueva forma de pensar el diseño de nuestras ciudades dice que somos más felices si nuestra ciudad es, incluso, más bonita. Ésta es una nueva manera de planear nuestras metrópolis, y está influenciada por este libro, que es de cabecera de muchos urbanistas.

Para los que nos dedicamos a esto, debe ser referente importante a la hora de plantear e implementar políticas públicas. No seremos más felices a partir de que podamos comprar más cosas o tengamos casas más grandes o mejores vehículos. No somos más felices si ganamos más, sino si nos sentimos mejor. Seremos más felices en la medida en que tengamos un mejor lugar para vivir y nuestro entorno nos genere mejores experiencias y sentimientos. Importa mucho el sistema político, pero en materia de felicidad es más importante el área verde de nuestra colonia. Claro que es importante el ingreso per cápita de un país, pero es más importante que pasemos menos tiempo en el tráfico. Quizá haya quien no esté de acuerdo con este planteamiento, pero yo estoy convencido de que, comparaciones aparte, lo que podemos hacer desde nuestras ciudades para la felicidad de los ciudadanos es mucho más de lo que se ha pensado.

Caminemos más, convivamos con más personas, mejoremos nuestra movilidad, tengamos mejores espacios de contacto con la naturaleza, saludemos a nuestros vecinos todos los días, mejoremos nuestro medio ambiente, subamos la montaña, salgamos a andar en bicicleta, pasemos una tarde en el parque. Les aseguro que podemos ser, con estos detalles, más felices.

 

*SECRETARIO DEL AYUNTAMIENTO DE SAN PEDRO GARZA

¿Te gustó este contenido?