Hijos de Iberia

Fernando Alonso y Carlos Sainz pertenecen a generaciones distintas de pilotos que encuentran un mismo punto de unión entre sus seguidores

Hijos de Iberia

Fernando Alonso y Carlos Sainz pertenecen a generaciones distintas de pilotos que encuentran un mismo punto de unión entre sus seguidores

El Gran Premio de Barcelona fue una buena prueba para constatar el grado de popularidad que conserva Fernando Alonso, así como el pujante carisma de Carlos Sainz, los dos pilotos españoles de Fórmula 1. Sin embargo, la añoranza de ver al primero ganar de nuevo una carrera es algo que se percibe en el ambiente.

Y es que apenas el domingo se cumplieron cinco años desde aquel 13 de mayo de 2013, la fecha en que Alonso obtuvo la victoria en el Circuito de Cataluña de la mano de Ferrari, escudería con la que corrió durante cinco temporadas consecutivas, comprendidas entre 2010 y 2014.

Desde entonces, el veterano asturiano no descorcha una botella de champaña desde el escalón más alto del podio, para desgracia suya y de su amplia legión de seguidores en España y en todo el mundo.

A un lustro de distancia, la afición española anhela ver de nuevo a Fernando ser protagonista estelar de un deporte que aumentó su notoriedad mediática en España por allá del año 2005, cuando el ovetense ganó el campeonato del mundo y se convirtió en el piloto más joven de la historia en conseguirlo, a la edad de 22 años.

En ese tiempo una importante cantidad de españoles se aficionaron a la máxima categoría del automovilismo, y de esos nuevos adeptos al Gran Circo ahora también goza Carlos Sainz, el hijo del bicampeón de rallies que apenas hace unos meses se coronó en el Rally Dakar por segunda vez en su brillante trayectoria.

Y si el arrastre lo sigue manteniendo Alonso, resulta innegable que buena parte de la afición más joven se identifica mucho con Carlos, que está en la incesante búsqueda de cosechar el primer podio de su vida. Pero parece que Renault todavía tendrá que trabajar con perseverancia en mejorar su coche para que así suceda en un futuro a mediano plazo.

Ahora mismo, Fernando Alonso está más próximo de obtener un podio con McLaren, no sólo porque el paquete aerodinámico del MCL33 ha mejorado significativamente, sino por la experiencia acumulada desde hace más de 16 temporadas en las que se ha curtido en 298 grandes premios que ha disputado, con un obsesivo afán competitivo que representa una de las armas más poderosas de este versátil corredor de coches.

A Carlos todavía le falta esa malicia que dan los años, y aunque es un piloto inteligente que trata de absorber toda la información que llega a sus manos, aún no tiene esa estrella de campeón que iluminó a Alonso cuando éste apenas corría para el equipo Minardi, al que llegó de la mano de Flavio Briatore.

En el afilado perfil de ambos pilotos españoles se dibuja esa furia tan propia de su añeja ascendencia latina. Son los hijos de esa otra Iberia, la que alguna vez también fue sefardí y delineó el contorno del mapa de la piel del toro.

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónFOTO: @Gibsonguitar

Mítico fabricante de guitarras Gibson se declara en bancarrota