Había una vez… un Tarantino

Una de las películas más esperadas del verano llega por fin este viernes a la cartelera cinematográfica

Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México
Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México

Se trata de Había una vez en Hollywood, noveno filme de Quentin Tarantino y una de las últimas obras que podríamos ver del cineasta en la pantalla grande.

¡Uff! Qué difícil es juzgar a Tarantino cuando estrena película y cuando se trata de una con las características que tiene Había una vez en Hollywood: Actores top que protagonizan, participan o quizá un cameo como Leonardo DiCarpio, Brad Pitt, Margot Robbie, Al Pacino, Kurt Russell, Dakota Fanning y hasta el fallecido Luke Perry; la nostalgia del Hollywood de los 60, el misterio de la familia Manson. Demasiados factores que hacen de este uno de los más ambiciosos, pero también uno de los más personales del cineasta, pero ¿estará en el Top 3 de Tarantino?

Para mí no y voy a explicar por qué. Sé que hay muchos Tarantilovers en el radar y probablemente me odien al escribir esto, pero si hay algo que me puede molestar mucho en la vida, es que me tomen el pelo. Y honestamente así me sentí con Había una vez en Hollywood. El filme relata los conflictos existenciales a los que se enfrenta un actor de nombre Rick Dalton (Leonardo DiCaprio) que muy al estilo de Clint Eastwood, se hace famoso como el villano en series de televisión de los 60 y en la búsqueda de obtener mejores papeles como protagonista, se va a rodar spaghetti westerns a Europa junto con su doble de acción Cliff Booth (Brad Pitt). Todo esto sucede al margen de un Hollywood que está cambiando y que busca nuevas estrellas para la pantalla grande, así como otro tipo de historias. Al mismo tiempo vamos conociendo de a poco (y cuando digo de a poco es poquito) a Sharon Tate (Margot Robbie), esposa de Roman Polanski, quienes son vecinos de nuestro protagonista. También de forma paralela, Tarantino nos presenta su visión de la famosa familia Manson que en los 60 se apoderó de un rancho de filmaciones en el desierto de California y desde ahí planeaban los asesinatos que llevaron a su líder Charles Manson tras las rejas.

Pensé que me encontraría con una historia de cómo sucedió la sanguinaria masacre en casa de Sharon Tate quien al momento de los asesinatos tenía 8 meses de embarazo y al tratarse de Tarantino, eso sería una joya. Y no, no fue así. Creo que Quentin (a quien amo con locura y frenesí) utilizó de pretexto ese momento histórico que cimbró Hollywood entonces, para contarnos una historia que claramente a él le movía mucho contar desde hacía tiempo y que de verdad es preciosa. Pudo haberlo hecho sin recurrir al tema Tate-Manson. La manera en la que Tarantino retrata ese Hollywood de verano del 69, con un glorioso soundtrack y actuaciones perfectas de todos sobre todo la de DiCaprio, es brutal. Y con eso me quedo. Por eso no puedo decir que es de las mejores de Tarantino, pero nunca me atrevería a insinuar que un filme como este no se debe ver en el cine. Porque a Tarantino hay que verlo en la pantalla más grande que se encuentren.

POR LINET PUENTE
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@LINETPUENTE

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