Guardianes de la democracia y la derrota de 2018

Vemos a diferentes actores políticos, económicos y sociales, unos intentando evitar la cárcel y otros sumidos en un marasmo intelectual

Martha Gutiérrez/ Columnas El Heraldo de México

Estoy convencida que la historia es cíclica, y ya sea por esto o porque se cumplió un ciclo de vida, hoy, la democracia, los partidos políticos, los propios políticos y la representatividad están en crisis.

Para hacer una valoración de nuestra circunstancia en particular existen cuatro preguntas (se hacen a nivel internacional) que debemos respondernos. Veamos si en nuestro país ocurre esto:

1. Rechazo a la democracia (reglas del juego) constitucional.

2. Rechazo de oponentes (deslegitimación de la competencia).

3. Tolerancia o incitación a la violencia.

4. Retroceso en derechos civiles o políticos (en especial de los oponentes o medios de comunicación).

De manera sutil en algunos casos, y muy evidente en otros, evaluamos afirmativamente en por lo menos tres de las cuatro preguntas. Y ¡sorpresa!, si cuando menos existe la afirmación en una de ellas, la democracia está en riesgo. Como antecedente, así se calificó a la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro; Bolivia, de Evo Morales; Argentina, de Perón; Nicaragua, Perú, Filipinas, Rusia, Turquía, entre otros.

Todos estos países tuvieron muchas oportunidades de frenar los excesos, el abuso de poder y la muerte lenta de la democracia, que se advirtió años antes del hecho fatal. En ese entonces como ahora, fundamentalmente, las instituciones, partidos políticos y actores relevantes fueron omisos, sobre todo miopes para prevenir lo que ya conocemos sucedió.

En México llevamos varios años en este proceso, acelerado por la impunidad, corrupción e ineficacia de algunos personajes de los gobiernos anteriores. Sin embargo, esto no justifica los hechos, acciones y omisiones del actual gobierno: sometimiento absoluto de los poderes Legislativo y Judicial, la destrucción de órganos autónomos cómo la CNDH, convertir en un arma letal a la UIF, el SAT, o la FGR. Nuestro sistema jurídico nacional prevé responsables (guardianes) y procesos (candados).

Desafortunadamente hoy ninguno de ellos funciona, comenzando por los partidos políticos (sobre todo la oposición), vemos todos los días a diferentes actores económicos, políticos y sociales, unos intentando evitar la cárcel, y otros sumidos en el marasmo intelectual que les caracteriza.

Por lo pronto, este 2020 es fundamental para la existencia o no de la democracia, sobre todo porque de facto el proceso electoral de 2021 ya se adelantó. Y pregunto: ¿Esta realidad la comprende el gobernante, los partidos políticos y los ciudadanos? O seguiremos discutiendo la rifa del avión presidencial….

¿Si los guardianes de la democracia fallan, cómo lo han venido haciendo, entonces qué sigue? La realidad nos muestra que los partidos políticos cuentan únicamente con alrededor de cinco meses para hacer lo que por años dejaron de hacer o nunca hicieron. Después, será otra historia.

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ

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