Guardia Nacional y su similitud con el modelo chavista

La tendencia internacional es que este tipo de cuerpos de seguridad cuenten con mandos civiles

Mariana Gómez del Campo / Secretaria de Asuntos Internacionales del PAN /   Columna Invitada
Mariana Gómez del Campo / Secretaria de Asuntos Internacionales del PAN / Columna Invitada

La semana pasada, en medio de la crisis de desabasto de gasolina, se realizaron las Audiencias Públicas sobre la Guardia Nacional. Recordemos que en diciembre, el dictamen fue votado sólo por diputados de Morena y aliados, significando esto una reforma constitucional que resulta innecesaria y que deja de lado una estrategia integral, el rediseño de las instituciones, las advertencias de que no hay garantías de no repetición de violación a los derechos humanos, entre otros.

Durante su época de oposición, escuchamos incansablemente decir a López Obrador que la estrategia del combate al crimen organizado era fallida y que la utilización del ejército para tareas de seguridad nacional no daba resultados. Durante los 12 años que pasó recorriendo el país, culpó una y otra vez a los elementos de las Fuerzas Armadas de represivas, señaló a los marinos como culpables de masacres y prometió desaparecer los mecanismos de inteligencia. En marzo de 2017, el asedio mediático que el líder de Morena hizo contra las Fuerzas Armadas provocó que la Sedena rechazara, en conferencia de prensa, los infundios del tabasqueño.

Ya en el gobierno, el hoy Presidente cambió de parecer, siendo una de sus principales propuestas la creación de una Guardia Nacional, que estuviera dirigida por un mando militar, como la columna principal de su Plan de Paz y Seguridad. Muchos argumentan que este cambio de decisión se explica cuando se conoció el panorama de violencia real en el país.

Preocupa a los ciudadanos que el gobierno federal pareciera estar aplicando la receta del régimen venezolano en México, pues la Guardia Nacional fue uno de los elementos que incluyó Hugo Chávez en la Constitución venezolana de 1999, con el objetivo de mantener el orden interno, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se convirtió en uno de los cuatro elementos de la Fuerza Armada Nacional junto con el ejército, la Armada y la aviación, y se le otorgaron atribuciones para ejercer actividades de policía administrativa y de investigación penal.

Lo más preocupante es que el papel de la GNB fue decisivo en las manifestaciones de 2014 y 2017 con la cruda represión que ejercieron sobre los ciudadanos. La ONG Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional documentó que el robustecimiento de la GNB coincide con el incremento de las protestas. En 2014, cuando iniciaron las manifestaciones, la GNB aumentó su presencia: de 73 destacamentos a 236 y de 159 compañías a 514.

La tendencia internacional es que este tipo de cuerpos cuenten con mandos civiles independientemente de que sus orígenes hayan sido militares, a fin de evitar violaciones a derechos humanos. Resalta que los 47 países que cuentan con estas instituciones, tienen también cuerpos de policías nacionales o federales, además del ejército. De los tres países que denominan Guardia Nacional a estos cuerpos, sólo en Venezuela el mando lo detentan militares; Portugal tiene mando mixto y en Túnez depende de un mando civil.

 

COLABORADORA

@marianagc

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