Guardia Nacional ¿militarizada?

El plan de paz y seguridad del nuevo gobiernoya fue presentado, pero existen dudas, y para algunos grandes temores de seguir igual

José Luis Camacho Acevedo / El Heraldo de México

Es difícil rechazar un plan que tiene objetivos tan ambiciosos que todos deseamos, como lo es la erradicación de la corrupción y la búsqueda de la justicia; así como garantizar la educación, la salud y el empleo.

Sin embargo, el punto que más ámpulas levantó sobre todo entre los organismos de la sociedad civil, fue la creación de una guardia nacional entrenada y comandada por las Fuerzas Armadas. Para poder llevar a cabo este plan, AMLO necesita llevar a cabo varias reformas constitucionales; la iniciativa se presentará ante el Congreso, donde es previsible su rápida aprobación por la mayoría morenista.

 

FOTO: PABLO SALAZAR SOLÍS

Será ante la opinión pública, los medios de comunicación y la sociedad civil cada vez más politizada, donde AMLO y su equipo enfrentarán la mayor resistencia, ya que un gran porcentaje de quienes le dieron su voto lo hicieron porque creyeron en su promesa de paz sin guerra.

Para muchos expertos la conformación de una guardia nacional militarizada es continuar con la fallida estrategia de sus antecesores, que dejó a México convertido en un país de fosas y desaparecidos.

Este es el momento de que el nuevo gobierno dé a conocer el verdadero panorama del país, de concientizar a la ciudadanía de la probable importancia de esta nueva fuerza armada.

 

EL JUICIO DE EL CHAPO: SIN SORPRESAS

  • Desde que comenzó el espectacular juicio de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, todos los días se han dado a conocer mediáticas sorpresas

 

 

FOTO: EFE

 

Para nadie es un secreto que los gobiernos de todos los niveles han colaborado con los cárteles del narcotráfico, la gran mayoría de las veces sin proponérselo y sin desearlo.

En esas redes de corrupción y sangre, han quedado atrapados también elementos de organismos internacionales y extranjeros como la Interpol y la DEA.

Toda esa telaraña de complicidades y sometimientos se está desenredando en estos días en Nueva York. Algunas seguramente son ciertas, pero ocupando el desprestigio de las instituciones, los abogados del capo aprovecharán para decir cualquier cosa para salvar a su cliente de la cadena perpetua.

No es un secreto que El Chapo odia estar en prisión, pero sobre todo lejos de su familia, una prueba de ello es su solicitud al juez, a quien le pidió la oportunidad de abrazar a su esposa Emma Coronel.

En México y America Latina, las novelas y las series se han encargado de mitificar a los capos, muchos hoy son vistos como héroes y modelos a seguir, como si las muertes y las miles de víctimas directas e indirectas de sus acciones no tuvieran ningún valor.

La realidad se ha desvirtuado, a tal punto que la opinión pública cree más en la palabra de un narcotraficante que en la de un político, así haya sido este el Presidente de su país.

 

NO TE PAGO PARA QUE ME PEGUES

  • Con esa sentencia, el expresidente mexicano José López Portillo visualizó una regla no escrita de la relación prensa-poder desde hace años

 

El nuevo coordinador de Comunicación Social del próximo gobierno, Jesús Ramírez Cuevas, ha señalado en diversas entrevistas que quizás resultaría conveniente que los medios de comunicación dieran a conocer abiertamente su afinidad política e ideológica.

Lo anterior con la finalidad de reafirmar su credibilidad ante sus audiencias, algo que ya ocurre con medios en Europa y Estados Unidos.

Ante el nuevo régimen de gobierno –que comenzó el 1 de julio, pero oficialmente tomará el poder el 1 de diciembre con un amplio respaldo social e institucional-, los medios de comunicación tendrán un papel indispensable para la consolidación democrática.

Los medios de comunicación han quedado fuera de las instituciones y han alcanzado tal influencia que no sólo complementan, sino que a veces sustituyen a las instituciones políticas. Además, hoy en día, los medios electrónicos dejaron de ser instrumentos, para convertirse en actores de los procesos políticos con agendas e intereses propios.

Para llevar a cabo el papel que le corresponde, ahora más que nunca es necesario que se respete la libertad de prensa y expresión, que esta no sea cooptada por intereses económicos y que no se transgredan los derechos de las audiencias.

Ojalá llegue el tiempo de que la famosa frase no te pago para que me pegues deje de ser una realidad y quede únicamente para el anecdotario.

 

 

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