Guardia Nacional -Mexicana-

El régimen interno de la Guardia Nacional será homologado al de las Fuerzas Armadas

Jesús Valencia  /  Colaborador / El Heraldo de México
Jesús Valencia / Colaborador / El Heraldo de México

La reforma constitucional que crea la Guardia Nacional fortalece el Sistema de Seguridad Pública del país. A la vez que desmilitariza, ofrece un plan de acción de fuerzas civiles altamente calificadas para la labor de seguridad. La reforma prevé el retorno paulatino de la autoridad militar a sus tareas castrenses, mientras tanto, se requiere que proporcionen la educación, capacitación y profesionalización para este nuevo cuerpo federal de lucha contra el crimen.

La Guardia Nacional en todo momento mantendrá su carácter civil. Se regirá por una doctrina policial fundada en la disciplina, y el respeto a los derechos humanos dentro del ejercicio de sus funciones. Al ser la Policía Militar, la Policía Naval y la Policía Federal quienes integren la Guardia Nacional, deberán tener una formación, educación, capacitación y profesionalización adicional, encauzada a la seguridad pública, a la protección de los mexicanos, con base en los valores institucionales al servicio de la seguridad ciudadana. Con la reforma constitucional se consolidará una institución policial capaz de hacer frente a los problemas generados por la delincuencia y contar con una visión de proximidad y comunicación con la ciudadanía.

Especial mención merece el que la Guardia Nacional será integrada también por jóvenes -convocados públicamente- que representan el activo fundamental de la nueva fuerza federal de combate a la delincuencia.

El régimen interno de la Guardia Nacional será homologado al de las Fuerzas Armadas respecto a su estructura, jerarquía, disciplina, régimen de servicio, ascensos, prestaciones, ingreso, profesionalización, y cumplimiento de responsabilidades y tareas.

Lo novedoso es combinar el carácter civil de la Guardia Nacional como institución policial, con funciones de seguridad pública para programación de civiles, con un esquema de organización interna con los rasgos más sobresalientes del régimen castrense que reporta mejores resultados en materia de seguridad. Este cuerpo operará bajo un enfoque de proximidad y prevención.

La reforma mandata al Congreso de la Unión a expedir la nueva Ley General de Uso de la Fuerza, que establecerá la finalidad y el alcance del uso legítimo de la fuerza, determinando los principios de oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y legalidad, que atiendan las normas internacionales. Este nuevo instrumento nos ayudará a garantizar y proteger los derechos humanos bajo los más rigurosos estándares internacionales.

En forma novedosa, la reforma constitucional dispone el establecimiento de un registro al momento de cualquier detención, por lo que se creará la Ley Nacional del Registro de Detenciones. En ella se establecerán las características del registro, los principios de su conformación, uso y conservación, el tratamiento de los datos personales, las personas autorizadas para acceder a la base de datos y las atribuciones de servidores públicos, consignando que la participación de la Guardia Nacional es coadyuvante del Ministerio Público.

Por último, la reforma constitucional reafirma la soberanía de los estados y los municipios, si bien se prevé el despliegue de la Guardia Nacional en diversas regiones del país, esto no significa que vayan a sustituir ni a policías municipales ni estatales.

La Guardia será una institución que actuará en apoyo a otras instituciones de acuerdo con sus necesidades y sus requerimientos específicos. El Ministerio Público y las instituciones policiales de los tres órdenes de gobierno deberán coordinarse entre sí y para sí; es decir, haciendo valer el principio del federalismo en México.

 

@VALENCIA_GUZMAN

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