Google: la inversión de 100,000 dólares

El paso sostenido, hegemónico y devastador de Google desde que nació en tanto compañía condujo a que sus acciones alcanzaran esta semana su máximo histórico


El 15 de septiembre de 1997, un nuevo dominio fue registrado y apareció en la entonces incipiente World Wide Web. Era propiedad de dos estudiantes de la Universidad de Stanford que habían desarrollado un motor de búsqueda en Internet que eventualmente podría analizar la interacción entre los sitios de la web.

Llamaron al sitio Google, que en un principio estuvo alojado en el servidor de la universidad, y durante un año trabajaron para crear una compañía. Por supuesto, necesitaban dinero, y el rumor de su proyecto llegó a oídos de un empresario alemán, Andreas von Bechtolsheim, fundador de Sun Systems, a quien el proyecto le pareció atractivo.

El verano de 1998, Larry Page y Sergey Brin recibieron un cheque por 100,000 dólares a nombre de Google Inc., pero en ese momento la compañía no estaba constituida. O Von Bechtolsheim era un inversionista suicida, o confiaba demasiado en el proyecto de aquellos dos jóvenes que entonces tenían 25 años cada uno.

El 4 de septiembre de 1998, Google se convirtió formalmente en una empresa. En la narrativa romántica de las startups, sólo faltaba disponer de un garage para ponerla en marcha. El sitio en cuestión pertenecía a Susan Diane Wojcicki, hoy CEO de YouTube, y estaba ubicado en Menlo Park.

Han pasado algo más de 20 años de todo eso y Google Inc. devino Alphabet, un conglomerado que agrupa a más de una docena de subsidiarias que nacieron bajo su paraguas o fueron adquiridas por el gigante de Mountain View.

En la conferencia I/O 2017 que se celebra estos días en California, Sundar Pichai, CEO de Google, ha relegado su anterior objetivo (hacer de Android el sistema operativo más popular del mundo: 2,000 millones de usuarios) y ha apuntado a uno nuevo: No somos más primero movilidad, sino primero inteligencia artificial.

Pichai se refería, entre otras cosas, a que la inteligencia del asistente de Google se ha expandido. El correo electrónico puede detectar una demora y aplazar una cita enviando un mensaje, la cámara del móvil reconocer un objeto apenas enfocarlo y el identificador de voz se ha vuelto multitask.
Por si no bastara, el asistente también invadirá los teléfonos de su rival, iPhone, para competir con Siri.

El paso sostenido, hegemónico y devastador de Google (¿en verdad alguien lo llama Alphabet?) desde que nació en tanto compañía y empezó a cotizar en el NASDAQ (agosto 19, 2004), condujo a que sus acciones alcanzaran esta semana su máximo histórico: 943 dólares por papel. Pero eso no es nuevo. Cada trimestre, desde hace muchos años, Google impone un nuevo máximo histórico.

El valor de mercado a nivel mundial de Google al 31 de marzo de 2015, estaba cifrado en 345,510 millones de dólares, sólo por debajo de Apple, Exxon Mobil y Berkshire Hathaway, en ese orden. En dos años, por supuesto, las cosas han cambiado ostensiblemente.

Y pensar que todo comenzó con una inversión ángel de sólo 100,000 dólares.

 

Columna anterior: WhatsApp: el Lío Messi de Mark Zuckerberg

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónRealidad política definirá futuro

Realidad política definirá futuro