Golpe al narco en la CDMX

García Harfuch descabeza a tres de los principales grupos del crimen organizado y se va

Alfredo_Gonzalez
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Dos días después de haber asestado uno de los mayores golpes al crimen organizado en la Ciudad de México, con un operativo casi quirúrgico en el que detuvieron a El Tortas, El Jamón y El Chucky, renunció al cargo Omar García Harfuch, director de la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República.

Ni él ni su jefe, Alejandro Gertz, han hecho pública esa decisión, aunque fuentes de la FGR confirmaron que el 31 de mayo, el viernes, fue su último día de labores.

De los motivos, oficialmente nada se sabe. En lo que muchos coinciden dentro de la institución es que había una relación cordial y de respeto; incluso de admiración mutua, pero con visiones distintas.

Las prioridades de este gobierno cambiaron y dejaron de ser compatibles con las de la anterior administración.

Por ejemplo, se había conformado un equipo altamente capacitado de investigación que lo mismo puso en jaque a los varones del narcotráfico que a los amos del huachicol.

Eso, sin embargo, no resultó atractivo. La política actual es la de implementar una estrategia diferente contra el narcotráfico, que todavía nadie conoce, por cierto, y no exhibir a los delincuentes. Se acabó el circo mediático.

Quieren eliminar la percepción de que sigue abierta la guerra contra el narcotráfico, como lo hicieron Calderón y Peña.

La prioridad de la FGR, me dicen, es poner tras las rejas a delincuentes de cuello blanco, a los integrantes de la mafia del poder, como ocurrió ya con Emilio Lozoya y Alonso Ancira.

Ésa fue la razón por la que el golpe de la semana pasada contra cárteles del narcotráfico en la CDMX fue noticia de un solo día.

Ninguna autoridad salió a explicar el alcance de las detenciones de tres personajes que se habían convertido en el terror de empresarios y comerciantes.

Los tres fueron arrestados el martes en operativos simultáneos. El primero de ellos es El Jamón, a quien identifican como el líder del cartel La Unión. Vivía oculto en una casa de Condado de Sayavedra, en Atizapán, Estado de México.

A El Tortas lo ubicaron como el líder de la Anti-Unión. Y como su nombre lo dice, era antagónico de El Jamón. Fue detenido junto con su esposa y su hija en una casa que recién había rentado en Tlalpuente, Tlalpan.

El último de ellos es El Chucky, a quien identificaron como el máximo representante del Cártel Jalisco Nueva Generación en la CDMX. Fue arrestado en una casa de la colonia Moctezuma.

Todos ellos, de manera directa e indirecta trabajaban o trabajaron juntos, y el hecho de haberlos puesto tras las rejas al mismo tiempo significó uno de los mayores golpes que se han dado en los últimos tiempos.

No es cosa menor. Todavía falta mucho por hacer, pero es algo de lo que debe sentirse orgullosa la 4T.

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Cuando la policía cumpla con su deber mucha gente va a sonrojarse.

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@ALFREDOLEZ

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