Gemas de 2018

Las Gemas de 2018 traen recuerdos de sucesos que parecen haber transcurrido hace mucho tiempo

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Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Este año 2018 fue pródigo en gemas…

Buenísimas las joyas que nos obsequiaron nuestros actores políticos: intensas, divertidas, absurdas, sarcásticas… De todo hubo y de muy distintos colores y sabores.

Pero sin duda, la campaña presidencial se llevó las palmas. Y –seguramente lo notarán al hacer la revisión de las gemas- el resultado final se fue delineando muy claramente.

Veámoslo –aunque sea a grandes saltos- por orden cronológico:

Es la segunda semana de febrero de 2018. Las precampañas acaban de concluir. Antonio Solá, el estratega de la guerra sucia contra Andrés Manuel López Obrador en 2006, advertía sobre el abanderado del PRI, José Antonio Meade (ubicado entonces en el tercer lugar de las encuestas):

Meade es el candidato equivocado, en lugar y hora equivocados.

Primera semana de marzo.

El candidato del PAN, Ricardo Anaya, lanzaba su cuatro de espadas –que a la postre lo hundiría- amenazando con meter a Enrique Peña Nieto a la cárcel:

Por supuesto que sí… Ya estuvo bueno de que haya intocables. Aquí el que la haya hecho la tendrá que pagar, y esto incluye al Presidente de la República

Finales de marzo. Se acercan los debates. Meade se prepara a consciencia. Sabe que esa es su posibilidad de remontar al segundo lugar. Lo rodean de especialistas. Él cuenta:

Llegaron todos los asesores de imagen y me dijeron: oye, fíjate que no pronuncias la E, hablas como fresa, te vistes fatal, no sabes cómo caminar, te sientas chueco…

Mediados de abril. López Obrador, candidato presidencial de Morena y puntero en las encuestas, le manda decir al candidato del PRI:

Ternurita…, apúrate porque te va a ganar Margarita (Zavala).

Primeros días de mayo.

Meade perdió el debate. La pelea pinta sólo entre AMLO y Anaya. Hay rumores de una posible declinación del candidato priista. Se lo preguntan al propio Enrique Peña Nieto:

Veo que no veo, sólo ustedes no sé qué ven. Ven equivocadamente…, responde el Presidente.

12 de junio, tercer y último debate. Andrés Manuel López Obrador le soltaría a Anaya una serie de calificativos –infantiloides, ciertamente; pero que pegaron mucho- de los que el panista no se repondría:

Ricky, Riquín, Canallín…

Entran en la recta final de la elección. El historiador Carlos Bravo Regidor describe lo que acontece con el candidato blanquiazul:

Anaya no tuvo coordinador de campaña. Quizás por cuidar los equilibrios de su coalición. Quizás porque nadie le inspiró suficiente confianza. Quizás porque es un micro administrador obsesivo. No sé, pero el dato es revelador. Y una fórmula perfecta para perder.

24 junio. A una semana de la elección. Claudio X. González, fundador de Mexicanos contra la Corrupción, suelta la admonición:

La presente administración está a punto de perder el poder, por vía de una estrepitosa derrota electoral, por una razón fundamental: DILAPIDARON, por la vía de la corrupción, la inseguridad, la impunidad, la ineptitud y la soberbia, la poca LEGITIMIDAD que aún tenía el Estado.

1° de julio, poco antes de las nueve de la noche. Meade aparece ante las cámaras y deja a todo mundo boquiabierto con su declaración:

En este momento habré de reconocer que, de acuerdo a las tendencias, fue Andrés Manuel López Obrador quien obtuvo la mayoría.

Él tendrá la responsabilidad de conducir el Poder Ejecutivo y, por el bien de México, le deseo el mayor de los éxitos.

Así cerramos el 2018. Sí, porque esa noche acabó el año. Terminó el gobierno en funciones. Abandonaron la plaza. Y comenzó la era de López Obrador

 

GEMAS: De 2019 anticipado, les platicaremos a nuestro retorno, el jueves 3 de enero.

Entre tanto, ¡felices fiestas!

 

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@marthaanaya

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