Frente al candidato AMLO, ahora el Presidente

Esperamos que el Presidente de México se asuma como eso, que deje de ser candidato y se convierta en estadista, que sus propuestas tengan que ver con el futuro de México

Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México
Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México

 

 

Pues finalmente, y como reza el dicho: no hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla, Andrés Manuel López Obrador asumió como Presiente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; le toca ahora asumirse como tal, lo hace con un amplísimo respaldo popular, el más alto desde que se dio la reforma político electoral de los años 1989-1990, marco legal que a la postre es el que ha permitido las tres alternancias partidistas que ha tenido México del Siglo XXI.

 

¿Qué habría que apreciar del nuevo Presidente de México? Bueno, a mí me parece que lo primero que habrá que apreciar es que es un hombre paciente y perseverante, quienes hemos tenido participación en política militante en la oposición y frente un partido hegemónico, sabemos lo que eso significa; también, aunque sé que algunos pudieran diferir de mí, habrá que reconocerle su talante democrático, aunque obcecado, terco e intransigente en sus creencias, como su imaginario fraude y su bloqueo de la Avenida Paseo de la Reforma, ambos en el 2006, su persistencia en acceder al poder por la vía electoral; que puso en el centro del debate nacional tres conceptos, que en éste 2018 fueron los que le dieron el triunfo electoral: 1, desde el año 2006, su atención al problema de la enorme marginación que tenemos en México; 2. el asunto de la corrupción y derroche; 3. el hartazgo social por los altos índices de criminalidad.

 

¿En qué deberíamos de estar atentos respecto del nuevo Presidente de México? No solo estar atentos, sino además ser exigentes, demandantes y férreos opositores:

 

  1. En no solo preservar la democracia mexicana, sino en fortalecerla y robustecerla y; para ello, deberá de preservar y respetar la división del poder, los órganos constitucionales autónomos; tener claro y presente que la eficacia no puede ir por encima de la ley, porque entonces será autoritario; tener cuidado en que la democracia plebiscitaria no se convierta en sustituto de nuestra democracia representativa; tener presente que en una democracia las minorías cuentan y tienen derecho a expresarse, a influir e incidir como parte del entramado y diversidad de la sociedad.
  2. Escuché decirle a Carlos Catillo Peraza que según San Agustín de Hipona la mayor de las virtudes en política es la concordia; pues bien, esperamos del Presidente de México no un discurso de impunidad, no uno de confrontación, no uno que polarice y divida, sino uno de concordia, de reconciliación, que sume.
  3. Esperamos que el Presidente de México se asuma como eso, que deje de ser candidato y se convierta en estadista, que sus propuestas tengan que ver con el futuro de México y las próximas generaciones y no con su futuro y de Morena y las próximas elecciones; que no solo haga propuestas, sino que diga los cómo; que aprenda a ser solidario y subsidiario, que significa respetar a los otros órdenes de gobierno y acuda en su apoyo cuando requieran apoyo federal.

 

López Obrador ya no es candidato, ahora es el Presidente de México, le toca gobernar respetando los derechos de las personas, le toca ser abierto, tolerante y respetar la crítica,  reconocer errores, dar resultados que permitan a los mexicanos vivir con dignidad.

 

Ex representante del PAN ante el INE

@PACOGARATE

 

 

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