Fracasos

El fracaso radica en no entender que el respeto, la dignidad y la igualdad deben ser principios y no premios

Fracasos

La Selección Mexicana Femenil fracasó en su participación en el Premundial rumbo a la Copa del Mundo Francia 2019.

Ésta es la frase que los ávidos de crítica y sangre desean leer y escuchar. No les basta con ver los acontecimientos, quieren acribillar a este grupo de jugadoras. Es verdad que México fracasó en su intento por clasificar a la fase final del torneo clasificatorio y así asegurarse al menos disputar el repechaje ante Argentina. Lo interesante, no obstante, viene al momento de notar que la gran mayoría no ha acompañado este proceso ni se tomó la molestia de ver los partidos.

Parece incluso que después de que Kenti Robles pidiera una portada, tras refrendar el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla 2018, hubieran marcado fecha en el calendario para esperar el próximo traspié de la Selección que comanda Roberto Medina.

La comparación con lo hecho por la Selección varonil encendió la llama de muchos y, si bien no fue atinada, molesta, porque a muchos les cuesta aceptar que el apoyo y la manera de acercarse a una rama y a otra es diametralmente opuesta.

La opulencia, atenciones, acompañamiento de directivos (ni uno viajó con el grupo femenil) y cobertura, contrastan con la discriminación por género, preferencia sexual, falta de recursos y muchos otros factores que llevan desde antaño marcando y desgastando al futbol femenil en México.

Habrá quienes digan que se tienen que ganar un lugar, y habrá que aclararles que el respeto, la dignidad y la igualdad deben ser principios y no premios. Hay quienes se confunden y piden las mismas críticas para una rama y para otra; habría también que aclararles que la igualdad en la crítica debe exigirse cuando exista igualdad de oportunidades y de trato, mismas que a todas luces no existen.

El auténtico fracaso radica en no entender estos elementos fundamentales para el análisis, pretendiendo que mágicamente se presenten las condiciones óptimas para que prospere una Selección que comienza tímidamente a nutrirse de una liga que recién lleva tres buenas temporadas (aunque el seleccionador nacional escude su pobre accionar diciendo que es un engaño su crecimiento) y querer únicamente hablar de igualdad, cuando a la masacre mediática se refiere.

Mientras el futbol se siga manejando de manera marginal, sin que exista una rendición de cuentas clara por parte de sus dirigentes y entrenadores, con la ausencia clara de conocimiento por parte de analistas y medios de comunicación, no exijamos únicamente a la hora de ver el resultado con el diario del lunes bajo el brazo.

Ahí radica el fracaso más lamentable de todos, en ni siquiera intentar actuar como corresponde, por principio básico.

Por MARION REIMERS

@LAREIMERS

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